Ha surgido un paseo marítimo en un sector de tres kilómetros de la autopista urbana de París. ¡Una revolución verde!

¿Una escapada de fin de semana a París con tu persona más querida? Os compráis una botella de vino en la Place de la Concorde y vais paseando de la mano hacia el Sena. Descalzos por la arena contempláis cómo se oculta el sol detrás de los tejados de la ciudad. No hay nada mejor que una tarde agradable en la playa.

Un momento, ¿playa?

Pues sí. En octubre, el concejo municipal de París aprobó el cierre de un sector de 3,3 kilómetros de la autopista urbana. El sector entre la Place de la Concorde y el ayuntamiento se ha convertido en un paseo marítimo ajardinado y con arena de playa – en medio de la ciudad.

La orilla derecha del Sena pertenecía al tráfico urbano desde los años 50. Ahora se ven por allí peatones callejeando, niños jugando, partidas de petanca y skaters. Los parisinos reconquistan una parte central de su ciudad. Vive la révolution!

La reconquista

Para entender cómo se han desarrollado los acontecimientos hasta este punto, debemos conocer la ciudad francesa de Saint-Quentin y a una inmigrante llamada Anne Hidalgo.

Saint-Quentin es una pequeña ciudad del departamento de Aisne, al noreste de París. A mediados de los años noventa, buena parte de la población sufría serios problemas sociales, por lo que el ayuntamiento empezó a buscar soluciones para mejorar las condiciones de vida en Saint-Quentin.

En verano de 1996 llegó la idea inspiradora: con ayuda de toneladas de arena, la corporación municipal transformó temporalmente la plaza del ayuntamiento en una playa artificial con parques infantiles y estanques de agua. Los habitantes estaban encantados.

La afluencia fue tan grande que la acción, en un principio concebida para una sola vez, se convirtió en un evento anual. En 2002, el entonces alcalde de París, Bertrand Delanoë, se sintió inspirado por la idea y decidió el cierre de la autopista urbana durante los veranos para convertirla temporalmente en las Paris Plages, las playas de París.

Durante un periodo de cinco semanas, pistas de vóley-playa, tumbonas, bares y cafeterías ofrecían a las personas un área de esparcimiento estival en el mismo centro de la ciudad. Pasado ese tiempo todo desaparecía tan rápido como había llegado y la autopista urbana se abría de nuevo.

Un acontecimiento histórico

Ahora entra en juego Anne Hidalgo. Inmigrante española, en 2014 se presentó como sucesora del alcalde Delanoë. Hidalgo apostó en su campaña electoral principalmente por los temas  ecología, justicia social y cultura, e hizo del desmantelamiento de la autopista urbana y el consiguiente cambio ecológico en la orilla derecha del Sena una de sus promesas electorales centrales.

Ahora ha llegado el momento: dos años después de ser elegida, Anne Hidalgo pone su plan en práctica. «Un acontecimiento histórico», tuiteó tras la resolución. Atrás quedaban meses de disputas con el concejo municipal.

Los escépticos del proyecto de Hidalgo temían que los 43.000 coches que utilizaban diariamente la autopista urbana provocarían atascos en el centro, pero ella se mantuvo firme y argumentó que, hasta la fecha, todas las medidas tomadas para moderar el tráfico en París habían llevado a largo plazo a una reducción del tráfico. «2.500 personas mueren en París cada año como consecuencia de la contaminación del aire. ¿A qué hay que esperar?», se preguntaba la alcaldesa.

Café en el Sena
Con su nuevo paseo marítimo, el Sena se ha vuelto aún más atractivo para locales y visitantes.
Foto: Getty Images / Letizia McCall

La revolución verde

En principio, el cierre de la autopista está limitado a medio año. En abril de 2017 se realizarán mediciones para comprobar los efectos que tiene en el tráfico y en la calidad del aire.

Hasta entonces, Hidalgo está firmemente decidida a hacer realidad más proyectos de su revolución verde, como la ampliación del transporte público y de una red de bicicletas y scooters de alquiler para uso público. Además, quiere más coches eléctricos de alquiler – en 2020 se prohibirá la circulación de vehículos diésel en el centro de la ciudad.

En palabras de la propia Hidalgo: «He sido elegida para mover cosas. Y las cosas se van a mover.»

Sombrillas en la playa junto a una acera
La nueva playa se ha tragado el asfalto.
Foto: Getty Images / Bruno De Hogues / La foto fue transformada