El arquitecto estrella japonés y ganador del premio Pritzker Tadao Ando demuestra lo poco que la arquitectura necesita de florituras y lo mucho que eso puede significar.

¿Cómo se convierte un boxeador en uno de los arquitectos más famosos del mundo? En el caso del gran constructor japonés Tadao Ando, las respuestas a esta pregunta están repartidas por varios continentes. Y es que no fue en una Facultad de Arquitectura donde Ando conoció las culturas, escuelas, estilos y materiales más importantes, sino que lo hizo en varios viajes por todo el mundo.

Dos personas contemplan una maqueta de Naoshima
Una maqueta de Naoshima de la exposición sobre la vida de Ando «Endeavors» en Tokio.
Foto: Kyodo PR

Después de empezar en 1973 con un modesto bloque de viviendas en su ciudad natal Osaka, el arquitecto, que cuenta ahora 76 años, ha extendido su influencia: desde Japón, donde en 2008 proyectó el segundo edificio más alto del mundo, el Skytree de Tokio, hasta Europa y EE.UU., donde ya en 1995 había sido distinguido con el Pritzker, el premio de arquitectura más importante del mundo.

Donde mejor se puede entender esta extraordinaria carrera es en la exposición sobre su vida, «Endeavors», que se celebra actualmente en el National Art Center de Tokio.

El aura de las construcciones de Ando

¿Qué es lo que hace tan especial a Ando? Una primera explicación que puede sonar esotérica, pero que se confirma en cuanto uno se acerca a uno de sus edificios: Ando construye con aura. Sus construcciones, tan impresionantes como sencillas, permanecen en el recuerdo. Por ejemplo, el museo de la Langen Foundation en la localidad de Neuss de la Baja Renania alemana, o la Church of the Light en Ibaraki, cerca de Tokio, cuya pared frontal forma una cruz de luz.

Fundación de arte Langen Foundation
La fundación de arte Langen Foundation en Neuss, Alemania.
Foto: Langen Foundation
El arquitecto Tadao Ando en la Church of the Light
Tadao Ando en su Church of the Light en Ibaraki-shi, Japón.
Foto: Nobuyoshi Araki

Pero la presunta sencillez del hormigón visto, el material de construcción preferido por Ando, puede llamar a engaño. Este material gris y desnudo exige el máximo cuidado en la construcción sobre el terreno de las llamadas matrices. Cualquier junta que no sea perfecta, cualquier anclaje de hormigón visible puede destrozar la visión de conjunto

También en el aspecto formal se aventuró Ando por nuevos caminos al ajustar las dimensiones de sus losas de hormigón a las de las esteras tatami japonesas hechas de juncos y paja de arroz, que se usan tradicionalmente como material de suelo o de pared. La relación constante entre sus lados de 2:1 contribuye de forma importante a la sencilla pero completamente armónica imagen de conjunto de la arquitectura japonesa, en la que incluso el tamaño de las habitaciones se expresa en tatamis.

El minimalista bloque de viviendas Koshino House desde una perspectiva aérea
La minimalista Koshino House, un bloque de viviendas en Ashiya-shi, Japón.
Foto: Shinkenchiku-sha

Inspirado por Europa y Le Corbusier

Cuando este autodidacta abrió en Osaka el despacho Tadao Ando Architect & Associates a sus 28 años, se encontraba además bajo la influencia de un estilo arquitectónico muy distinto. Inspirado desde muy pronto por Le Corbusier, Ando había viajado a Europa, visitando una construcción excelente detrás de otra.

Su viaje le llevó a París, Viena, Moscú, Helsinki y a la Ciudad Eterna. Hoy sigue hablando entusiasmado de su visita al Panteón de Roma a mediados de los años sesenta.

«Nunca olvidaré este momento impresionante cuando [las] fuertes voces [del coro eclesiástico] hicieron respirar y resplandecer el edificio», dijo Ando en una entrevista con la revista especializada «Beton». «La arquitectura es algo que se puede percibir no sólo con los ojos, sino con los cinco sentidos.»

La magia de la geometría pura

En el caso de Ando, esta construcción para todos los sentidos va mucho más allá de lo que se suele esperar de la arquitectura: cumple una función, ofrece protección y da a las personas un lugar en el que pueden desarrollarse. Quizá sea ésa la clave de la magia de Ando: la fantasía de crear espacio que va más allá de lo visible.

En la entrevista con «Beton», Ando habla también de la «geometría pura». De construcción perfecta, sus habitaciones ofrecen por otro lado la posibilidad de «prestar atención a elementos más bien inconscientes, como la luz o el viento, y redescubrirlos.»

La Church on the Water de Ando
Church on the Water de Ando en Hokkaido, cerca de Tomamu, Japón.
Foto: Yoshio Shiratori

No es de extrañar que Ando se entusiasme con el Panteón, que como cúpula perfecta debía acoger el mundo de los dioses en la tierra. Si la Casa de Dios impresiona desde hace casi dos milenios, los trabajos de Ando tienen también algo de atemporal.

Aquí viene a colación que dos de los más grandes creadores de moda de nuestra época solicitaran los servicios de Ando: para Armani, el arquitecto construyó en Milán la sede principal del mundo de la firma y un teatro, para Tom Ford, diversas estructuras en su legendario Rancho Cerro Pelón en Nuevo México, EE.UU.

Arquitectura de Tadeo Ando
En el interior Ando apuesta también por el hormigón visto y las formas claras.
Foto: Roger Hutchings
Estructuras adyacentes en el Rancho Cerro Pelón de Tom Ford proyectadas por Tadao Ando
Estructuras adyacentes en el Rancho Cerro Pelón de Tom Ford en Nuevo México, EE.UU.
Foto: www.kevinbobolskygroup.com

Interior y exterior en equilibrio

Si sus minimalistas obras de arte del espacio, como el Chichu Art Museum de la isla de Naoshima en el sur de Japón, están orientadas hacia el interior como lugares de retiro espiritual, los proyectos como el Skytree de Tokio están conscientemente orientados hacia fuera. La sinuosa estructura portante muestra una nueva dimensión – Ando se dirige hacia la naturaleza y sus principios y los transfiere a sus trabajos.

El museo Benesse desde una perspectiva aérea
El museo Benesse en la isla japonesa de Naoshima desde el aire.
Foto: Mitsuo Matsuoka
Skytree de Tokio por la noche
El Skytree de Tokio, el segundo edificio más alto del mundo.
Foto: Flickr/Zengame (CC BY 2.0)

Antes se hubiera dicho que los árboles no crecen hasta el cielo, pero con Ando no se puede estar tan seguro. Al menos en el campo de las ideas eleva los límites y el peso de la arquitectura y ofrece a los visitantes una impresión de algo que todos deberían atreverse a hacer: el viaje hacia dentro. Con este robusto puente de tatami japonés y hormigón europeo, este autodidacta ha tocado una de las claves de nuestra era.

Vista del Skytree de Tokio
Arquitectura para multitudes: vista del Skytree en la metrópolis de Tokio.
Foto: Flickr/raneko (CC BY 2.0)