No más grandes superficies de hormigón, cristal y acero inoxidable. Con una previsión de que en el año 2050 dos tercios de la población del planeta viva en ciudades, el modo como se diseñan nuestras ciudades debe cambiar. El estudio de arquitectura WOHA, con sede en Singapur, tiene un plan.

«La responsabilidad fundamental de un diseñador es hacerlo bien», afirma Richard Hassell. «Hacerlo bien ética, urbanística, climática y medioambientalmente, y también socialmente. Y el hecho de hacerlo bien aporta ventajas para todos, para el promotor, el público y el usuario final».

Junto con su socio Wong Mun Summ, Hassell fue cofundador en 1994 del estudio de arquitectura WOHA con sede en Singapur. Inspirado e impulsado por la atestada ciudad-estado que consideran su casa, WOHA se ha convertido con los años en sinónimo de una aproximación holística al diseño sostenible, realizando edificios orgánicos que mejoran la calidad de vida global de los residentes en una ciudad.

Un planteamiento centrado en el hombre

Con una amplia diversidad de proyectos, entre los que se incluyen el hotel Parkroyal on Pickering en Singapur y el complejo de vacaciones Alila Villas Uluwatu en Bali, la estrategia arquitectónica de WOHA, que integra principios sociales y medioambientales en cada etapa del proceso de diseño, está estableciendo un modelo para el futuro planeamiento de la ciudad.

Dicho de manera sencilla, el estudio trabaja en edificios que funcionan como miniciudades integradas, lo que al mismo tiempo favorece el desarrollo de ciudades autosuficientes. Macroarquitectura y microurbanismo, como lo llama la pareja.

«La rápida urbanización y la superpoblación en las megaciudades han hecho que los espacios cívicos abiertos y verdes se hayan reducido hasta un nivel sin precedentes, mientras que la congestión crónica del tráfico y la contaminación de industrias y vehículos han empeorado aún más las condiciones medioambientales de la ciudad», comenta Wong Mun Summ.

«Trabajamos en diseños de alta densidad con grandes servicios en los que no solo satisfacemos necesidades básicas de espacio, sino también las de calidad de vida: espacios verdes, comunitarios, naturales y cívicos dentro de grandes proyectos. La ciudad se vuelve más hospitalaria y agradable, en lugar de experimentar una creciente presión sobre las mismas viejas infraestructuras».

Imagen de futura arquitectura sostenible
¿Ciudad o bosque? Una de las visiones de WOHA.
Imagen: WOHA

Diseño galardonado

Se trata de un enfoque que ha hecho ganar a WOHA un montón de premios internacionales, el más reciente de ellos, el Maison & Objet Asia 2017 Designer of the Year. El planteamiento de WOHA es cada vez más necesario: se estima que dos tercios de la población mundial vivirá en ciudades en 2050 y es muy probable que el 21 % de los habitantes padezca depresión en comparación con sus homólogos en el campo, siempre que el hormigón, el cristal y el acero inoxidable continúen dominando el espacio urbano.

Estructuras que respiran

Uno de los diseños de autor de WOHA son los edificios que respiran, literalmente. Tomemos como ejemplo el proyecto Skyville @ Dawson. Es una estructura de impresionante geometría, compuesta por cuatro comunidades alojadas en torres verticales a lo largo de tres bloques interconectados, que alberga 960 apartamentos, 500 plazas de aparcamiento, una guardería infantil y un centro comercial.

La luz fluye por cada rincón del edificio; pasadizos elevados descubiertos confieren espacio y transparencia; terrazas y jardines proporcionan naturaleza abierta dentro del edificio.

«Lo hemos hecho sin un solo corredor interno», puntualiza con orgullo Hassell, «con iluminación y ventilación natural en cada espacio de circulación. Todo el lugar se basa en un consumo muy reducido de energía y, lo que es más importante, el uso de energía es discrecional. Puedes seleccionar acondicionar el aire de tu dormitorio, pero puedes no hacerlo».

Un desafío tropical

«Es una capacidad de diseño que se tarda mucho tiempo en aprender y debe ser incorporada en el ADN del edificio», continúa Hassell. «Hay muchos arquitectos extranjeros que vienen al trópico y no tienen este conocimiento o incluso no son conscientes del problema, por lo que proyectan torres atractivas, pero selladas. Y en ese momento, sin darte cuenta, has firmado un compromiso para verter a la atmósfera enormes cantidades de carbono durante 50 años».

Para Hassell y Wong, la forma en que se diseñan las ciudades, y los edificios que las pueblan, es perjudicial para el bienestar humano. Formas esculturales hechas de frio y estéril cristal y acero sin pensar mucho en la experiencia del usuario contribuyen muy poco a mejorar la calidad de vida.

«Relucientes muros de ventanas que se observan entre sí son obviamente una causa de estrés y paranoia», comenta Wong. «La repetición infinita también es estresante, mientras que la diversidad es estimulante. Parkroyal on Pickering muestra que los edificios que incorporan elementos paisajísticos son muy atractivos, y nos relacionamos con ellos de un modo totalmente diferente a como lo hacemos con algo mecánico, duro y reluciente».

Wong continua, recordando a urbanistas, arquitectos y promotores que tienen opciones a su disposición: «Abiertas, diversas, delicadas, interactivas, naturales», enumera Wong. «Construir estructuras rígidas, relucientes y dominantes tuvo sentido en su momento, pero nosotros no tenemos porqué seguir haciéndolo».

Fachada del PARKROYAL en Singapur
Menos hormigón, más jungla: el Parkroyal on Pickering.
Foto: Patrick Bingham-Hall

Preparar las ciudades para los retos futuros

¿Cuál es el próximo trabajo de WOHA? Está previsto que el proyecto Kampung Admiralty en Singapur —un edificio emblemático que reúne un hospital comunitario, apartamentos para personas mayores, una galería con diversos restaurantes y espacios comunitarios— se complete a finales de este año, según Wong. Y se espera uno de sus planes de ordenación para la ciudad, un hito innovador de planificación urbana, vea la luz.

«Hemos propuesto un nuevo tipo de ciudad, autosuficiente en comida, agua y energía, y llena de naturaleza», explica Hassell. «Es factible con las tecnologías y costes actuales. Hemos demostrado lo que puede realizarse a escala arquitectónica, de modo que solo necesitamos una decisión valiente de un jurado para hacer un prototipo a nivel de distrito».

Mirando al futuro, Hassell y Wong confían en el poder de la arquitectura para cambiar en profundidad el modo como funcionan nuestras ciudades. Innovación y visión son fundamentales.

«Muchos arquitectos están diseñando edificios tipo siglo XX con elegantes fachadas tipo siglo XXI», dice Hassell. «Es extremadamente importante imaginar dónde queremos estar dentro de 50 o 100 años, y empezar a dar pasos hacia ello en cada proyecto. Queremos ser aún más aventureros y atrevidos, tenemos que serlo».

Ya está disponible el libro de WOHA, Garden City Mega City. Para más información sobre WOHA, visita su sitio web.