El Prospect Park de Nueva York tiene un atractivo más: un rebaño de ocho cabras introducido para eliminar malas hierbas invasoras; una alternativa sostenible a los herbicidas y la maquinaria.

Los ciudadanos de Nueva York que se relajan en el Prospect Park en Brooklyn pueden sorprenderse al escuchar el lejano balido de cabras en este popular espacio verde, pero no se trata de una jugarreta de su imaginación.

Durante el verano, un rebaño de cabras estuvo ocupado consiguiendo su comida entre las malas hierbas en la zona nororiental del parque; las especies invasoras habían proliferado desde que las zonas boscosas originales resultaron dañadas por tormentas.

Podría considerarse una curiosa adición a la vida silvestre del parque, pero las cabras proporcionan una alternativa sostenible a los herbicidas y la maquinaria cuando llega el momento de eliminar malas hierbas. Con sus cuatro estómagos, una cabra puede consumir el 25 por ciento de su peso corporal en vegetación cada día, y también es capaz de acceder a lugares que un humano no puede.

Dos personas sostienen un cabritillo.
Larry Cihanek y sus cabras contribuyen a la salud de los espacios verdes de Nueva York.
Foto: Green Goats

«Las empinadas laderas de la zona presentan grandes desafíos para el personal y la maquinaria, pero son fácilmente accesibles para las cabras», comenta Christian Zimmerman, vicepresidente de gestión de capital y paisajismo de Prospect Park Alliance.

«Una vez finalicen su trabajo, plantaremos nuevos árboles y arbustos nativos, incluyendo robles rojos y blancos, lindera benzoin y amelanchier, que ayudarán a recuperar importantes hábitats para pájaros y otra vida silvestre».

Fueron Ann y Larry Cihanek de Rhinebeck, en el norte de Nueva York, quienes proporcionaron a Prospect Park sus nuevas cabras. Desde hace 10 años tienen en marcha un negocio llamado Green Goats que utiliza los animales para restaurar paisajes.

cabras en la ciudad de Nueva York
Pastoreo con vistas: cabras en la ciudad de Nueva York
Foto: Green Goats

La idea es simple: las cabras pasan todo el verano alimentándose de toda la vegetación invasora. Son tan efectivas porque devoran las malas hierbas hasta sus raíces y además comen los brotes nuevos, de modo que las plantas carecen de energía para crecer de nuevo.

«Utilizar cabras es bueno para el suelo, para los empleados del parque y para las cabras», afirma Larry Cihanek desde su granja en Rhinebeck. «Prospect Park es uno de los parques donde hemos comenzado a trabajar más recientemente. Es el más urbano de todos los emplazamientos. Normalmente, el número medio de visitantes del parque se incrementa un 20 por ciento cuando hay cabras; Prospect Park excede ampliamente este número».

Prospect Park es el proyecto más mediático de Green Goats hasta la fecha. Cihanek comenta que se han interesado desde Japón y Reino Unido y espera difundir la idea por todo el mundo. Actualmente, Green Goats solo opera en Estados Unidos.

Cihanek no ha sido siempre granjero. Originario de Manhattan, pasó 42 años en la industria de la publicidad antes de trasladarse al campo.

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Cada año, Green Goats duplica el número de parques visitados por sus animales.
Foto: Green Goats

La idea de poner sus cabras a trabajar en el medio ambiente la provocó un correo electrónico de los gestores del Fort Wadsworth Park en Staten Island. «El parque estaba sobrecargado de árboles y el personal no quería talarlos debido a la hiedra venenosa y las espinas», recuerda Cihanek. «Tuvieron la idea de llevar allí algunas cabras y enviaron un correo electrónico a 400 propietarios de cabras. Solamente respondieron ocho, y los otros siete dijeron que no se podía hacer. Las cabras se utilizaban en este trabajo antiguamente, por lo que decidimos intentarlo».

El plan funciona. Cada año, Green Goats duplica el número de parques visitados por sus animales. Esto ha hecho que el rebaño crezca sustancialmente. Los Cihanek son ahora propietarios de 170 cabras, con miras a aumentar este número hasta 400 en un plazo de tres años.

Cuando no es temporada las cabras vuelven a Rhinebeck. Es un momento del que disfrutan los Cihanek. «Las cabras se parecen más a los perros que cualquier otro animal. Conocen sus nombres, vienen cuando se les llama, tienen un lugar favorito para que les rasquen… Son astutas e inteligentes, animales realmente maravillosos», puntualiza Larry Cihanek. «Pasé una buena época en publicidad, pero ahora estoy haciendo algo bueno para la gente, las cabras y la Tierra. Es una situación en la que todos ganan. Un acre cada vez».