Aunque la estación favorita del profesor Carlo Ratti es el verano, el diseñador, arquitecto e innovador del Senseable City Lab del MIT está a punto de recrear las cuatro estaciones en un solo lugar. Para su nuevo proyecto «Garden of the Four Seasons» en Milán, diseñó un jardín abierto durante todo el año, con sensores inteligentes y tecnología energética de cero residuos.

Carlo Ratti es conocido por sus innovaciones galardonadas. Entre ellas hay proyectos como el Digital Water Pavilion en el que se controla la velocidad de caída de gotas de agua para crear efectos de texto, o la Copenhagen Wheel utilizada por ciclistas para generar energía adicional.

El objetivo actual de Ratti, profesor en el Senseable City Lab del Massachussetts Institute of Technology (MIT), es una instalación de 2500 metros cuadrados inspirada en una idea del grupo de reflexión creativa germano-americano Studio Römer. Encargado por la promotora inmobiliaria Citylife de acuerdo con un plan de ordenación realizado por los renombrados arquitectos Zaha Hadid, Daniel Libeskind y Arata Isozak, el jardín utilizará estrategias avanzadas de control de clima y tecnología energética de cero residuos para crear un sistema de bucle cerrado.

Las cuatro estaciones coexistirán una junto a otra, de modo que los visitantes podrán pasar de un paisaje nevado a otro repleto de flores en cuestión de minutos. Pretende resolver los problemas de indiferencia hacia la naturaleza que en ocasiones acompañan a la vida urbana. «Se trata de recuperar una relación más estrecha entre los habitantes de las ciudades y la naturaleza», explica Ratti.

Desplázate por la vista panorámica del jardín:

entrada del jardín de las cuatro estaciones
El jardín de Carlo Ratti: una sala donde es otoño y una sala donde es invierno
verano y primavera en el jardín de las cuatro estaciones
cúpula de cristal del jardín de las cuatro estaciones

Innovaciones en torno a la previsión meteorológica

Esta será la instalación relacionada con el clima más ambiciosa de Ratti. Se basa en ideas exploradas en anteriores trabajos de este visionario. Sun/shade, un proyecto de 2017 en coordinación con el Museo del Futuro de Dubái, creó una cubierta en capas controlada digitalmente con espejos que siguen la luz como lo hace un girasol, sirviendo la energía empleada para enfriar un espacio en lo que es esencialmente una versión del siglo XXI de las técnicas de sombreado utilizadas en la arquitectura arábiga.

El proyecto Cloud Cast de Ratti también se inspira en la península arábiga, donde el enfriamiento por evaporación de agua pulverizada se ha usado desde hace mucho tiempo como alternativa energéticamente eficiente al aire acondicionado. La diferencia en el trabajo de Ratti es que la pulverización se dirige directamente sobre las personas en lugar de sobre grandes espacios, lo que ahorra grandes cantidades de energía.

Además de incorporar adaptaciones de alta tecnología de la antigua tecnología árabe, Garden of the Four Seasons también añade una parte de inspiración local extraída de la histórica Fontana Delle Quattro Stagioni situada en el mismo barrio de Milán.

«Nuestra intención era crear un paralelismo simbólico con el pasado, proyectando el viejo tema de las cuatro estaciones hacia el futuro gracias a la adopción de nuevas tecnologías sostenibles», dice Andrea Cassi, director de proyectos en Carlo Ratti Associati.

Crear climas que pueden adaptarse al cambio

La mayoría de los científicos están de acuerdo en que el mayor desafío al que se enfrenta actualmente la humanidad es el cambio climático. Es una tendencia imposible de ignorar, especialmente si trabajas en un campo que implica el análisis de información obtenida de la naturaleza y usas estos datos para impulsar la innovación.

«Conforme el cambio climático vaya convirtiéndose en más extremo, la importancia de las estrategias imaginativas para la corrección del clima aumentará extraordinariamente», destaca Ratti.

¿Cómo se puede crear un verano durante todo el año? ¿Y cómo evitar que los rayos de sol del verano italiano descongelen el invierno? Todo empieza en el exterior del edificio, con células fotovoltaicas que recogen energía solar. En el interior, bajo una estructura de membrana de ETFE (etileno tetrafluoroetileno) transparente, la energía es canalizada hacia sistemas de calefacción y refrigeración, que se transfieren la energía mutuamente del mismo modo en que lo hace un frigorífico.

La intención es crear condiciones ideales de desarrollo para cientos de diferentes especies de vegetación. Puede parecer que sea un entorno costoso de mantener, pero una vez establecido y en marcha, todo el proyecto funciona sosteniblemente y sin ningún desperdicio de energía. Y sorprendentemente, todo el funcionamiento descansa en dos variables principales: los niveles de iluminación y calor.

«Ajustando constantemente dos componentes clave del crecimiento de las plantas —niveles de iluminación y calor— el sistema facilita de hecho la metamorfosis de las plantas para seguir los diferentes ciclos estacionales», explica Ratti.

vista: paisaje invernal en el jardín de las cuatro estaciones
Invierno en verano: separados solo por una puerta giratoria.

Estaciones inteligentes

En el MIT, Ratti orienta las investigaciones de los estudiantes hacia la creación de innovaciones en la tecnología de la ciudad inteligente, por lo que no hay que sorprenderse de que el Garden of the Four Seasons se vaya a equipar con sensores para evaluar el estado y las necesidades nutricionales de cada planta.

Es una adaptación a pequeña escala de los tipos de innovaciones que alimentan proyectos como el de la conectada ciudad española de Santander, en la que miles de sensores supervisan todo, desde los patrones de tráfico hasta los niveles de irrigación de la vegetación. Los sensores muestran información en tiempo real, lo que los diseñadores esperan que sea visto por los visitantes como el equivalente medioambiental de las actualizaciones de las redes sociales.

Aunque todavía está por ver si los visitantes quedan embelesados por la información actualizada sobre el estado de las flores floreciendo, por lo menos Garden of the Four Seasons será un excelente marco para algunas magnificas fotos en Instagram. Los nativos no digitales, entretanto, simplemente disfrutarán de su desbordante naturaleza.