smart times es el mayor encuentro mundial de fans de Smart: en 2016 se reunieron en Hamburgo miles de conductores de smart de 42 naciones. Christian Köhler organiza este evento desde hace más de diez años. En esta entrevista habla del nacimiento del mismo, de la fuerza de la comunidad smart y de los objetivos de cara al futuro.

Christian Köhler en smart times 2016
Access all areas: Christian Köhler se mueve por el área del festival.
Foto: Gulliver Theis
smart times 2017 en Salou.

La habitación con chimenea del hotel, que está cerca de los muelles de Hamburgo, podría tener algo de simbólico: un día antes del inicio de smart times 2016, Christian Köhler debería estar sobre ascuas. Sin embargo, está cómodamente sentado y relajado en el sillón. Köhler y su equipo se han pasado más de un año trabajando en la planificación del evento. El área del festival está aún vacía y antes de desplazarse a ella equipado con dos teléfonos y un walkie talkie, repasa la historia del mayor encuentro mundial de smart para smart magazine.

Señor Köhler, ¿a quién se le ocurrió la idea de smart times?
Christian Köhler:
 smart times nació de la misma comunidad smart, un hecho maravilloso en mi opinión. En el año 2000, tan sólo dos años después del lanzamiento del primer smart, la joven comunidad smart se empezó a reunir en Klagenfurt am Wörthersee, Austria. Entonces no había muchos participantes, quizá unos 40 o 50 coches. Este encuentro fue creciendo con los años y cuando se reunieron unos 200 coches quedó claro que la ubicación en Klagenfurt se había quedado pequeña, y ahí entramos nosotros.

Christian Köhler hablando
Christian Köhler es uno de los desarrolladores del concepto smart times.
Foto: Gulliver Theis

¿Cuáles fueron sus primeras consideraciones al respecto?
Christian Köhler:
 No había un concepto concreto entonces. Los participantes se dirigían a la plaza del mercado, había algo de programa de escenario. Un puesto de café y una panadería local se encargaban del abastecimiento. Junto con Mercedes-Benz Austria, empezamos a pensar cómo se podría poner en valor este encuentro. Para nosotros era importante que siguiera siendo un evento de una comunidad, pero también que fluyeran los valores de la marca en él. Y ése fue el nacimiento de smart times tal y como lo conocemos hoy.

El nuevo formato se estrenó en 2006 en la localidad austriaca de Zell am See.
Christian Köhler:
 Así es. Pero entonces el evento estaba organizado aún como un encuentro automovilístico clásico. Pese a ello, los vecinos colindantes con Austria se sintieron muy atraídos y el número de participantes creció.

¿Cuál fue la receta del éxito en esos primeros días?
Christian Köhler:
 Nuestro lema ha sido siempre que todo el que participe una vez en un evento de smart times, se contagie automáticamente: de la energía que se genera en el lugar con la autenticidad y el ambiente animado que crean los fans. Cuando la gente ha vivido de cerca una vez el evento, la posibilidad de querer ir allí otra vez es mayor, aunque las distancias sean más grandes. La consecuencia lógica fue una gira por toda Europa – cada año en una región europea distinta. Hemos estado ya, entre otros sitios, en Budapest, Cascais en los alrededores de Lisboa, Lucerna, Amberes y en Riccione, en la provincia italiana de Rimini. El número de visitantes ha ido creciendo constantemente durante todos estos años.

¿Cuáles son los criterios de búsqueda de ubicaciones para smart times?
Christian Köhler:
 La idea es relacionar positivamente al mayor número de personas posible con la marca smart. Y el espíritu del evento es que se deben percibir las emociones. Para un producto urbano como smart, es obvio que hay que buscar una ubicación urbana. El gran número de visitantes plantea problemas difíciles, por ejemplo, con el tema del aparcamiento. Y es que no sólo se invita a las personas al evento, sino también a sus coches. Por eso hay que darle a los coches el espacio necesario para que se puedan desplazar y dejarse ver. La cuestión del espacio es siempre un desafío.

¿Cómo funciona la colaboración con los fans?
Christian Köhler:
 Conocemos por su nombre a todas las asociaciones grandes de smart y hemos creado contactos muy buenos. Mantenemos un diálogo continuo tanto con los clubs como con los protagonistas de la escena.

¿Colaboran ellos también en la estructuración de smart times?
Christian Köhler:
 Siempre escuchamos las opiniones de los demás y se invita siempre a los fans a opinar. Por ejemplo, todos los años tiene lugar una gran tertulia de la que recibimos feedback. Estamos muy abiertos a la crítica, aunque la verdad es que ya sabemos bastante bien qué es lo que esperan de nosotros los clubs y los protagonistas.

¿Hay algún punto fijo del programa que venga directamente de la comunidad?
Christian Köhler:
 Hay algunos puntos del programa que están densamente entretejidos con la comunidad. Por ejemplo, la comunidad dispone de un espacio propio en el que se puede presentar y montar sus carpas o tiendas de campaña. Además, está la tradicional bienvenida de la comunidad en el escenario, en la que los clubs y los protagonistas se presentan.

Christian Köhler planifica smart times
Christian Köhler aclara los últimos detalles sobre el terreno.
Foto: Gulliver Theis

Visitantes de 42 naciones, eso es amor de verdad, ¿no cree?
Christian Köhler:
 Totalmente. Los participantes no sólo hacen largos viajes, también invierten dinero. Es importante reconocerles este esfuerzo, por ejemplo, preguntándoles su opinión. El hecho de que podamos comunicar de igual a igual es algo que también distingue a smart time.

¿Ve usted paralelismos entre la creación de clubs de fans y asociaciones y el crecimiento de smart times?
Christian Köhler:
 Desde mi punto de vista, la comunidad es relativamente estable y se parece mucho a una asociación. Conseguir que más gente se vuelva fan de smart a través de smart times es una misión muy interesante. Cuando estas personas se reúnen en un evento perciben claramente que la marca vive de verdad y que detrás de ella hay mucho más que sólo un coche. Se trata de generar otro nivel de la comunidad, un estilo común.

¿En qué punto de la planificación tiene usted la impresión de que el smart times que corresponda está atado y bien atado?
Christian Köhler:
 El permiso para el desfile suele llegar con muy poco tiempo. Siempre se presentan dificultades nuevas que hay sortear. Pero cuando se trabaja de forma abierta y orientada a la solución, se llega a destino. La premisa fundamental para el éxito de un smart times es contar con un equipo que también busque ese éxito. La policía, las ordenanzas de tráfico, las empresas de transporte, cada una tiene sus propias necesidades. Cuando se implica a todas las partes y se trabaja conjuntamente por una solución, se consiguen los objetivos. Las conversaciones preliminares con esas entidades son un criterio de decisión fundamental para saber si smart times funcionará en una ciudad o no.

Christian Köhler pensando
Christian Köhler recuerda los años de éxito con smart times.
Foto: Gulliver Theis

¿Cómo fluye el carácter de una ciudad o de una región en el evento?
Christian Köhler:
 Por un lado, la ubicación del evento debe ser apropiada para el lugar en cuestión. Además, siempre intentamos subrayar el carácter local mediante la gastronomía, para lo que siempre trabajamos con proveedores locales. En las excursiones y en determinados puntos del programa intentamos mostrar algo de la región y sus gentes, de modo que smart times tiene siempre un colorido local. Como si se tratase de un crucero.

¿Qué importancia tiene que Dr. Annette Winkler, la jefa de smart, se encuentre personalmente allí, que salude a los fans y busque el intercambio directo?
Christian Köhler:
 Yo me atrevería a decir que smart times es uno de los puntos programáticos más destacados del calendario de la señora Dr. Winkler. Por supuesto, se trata de una cita de trabajo para ella, pero también es algo personal. Ella se mezcla entre el público, habla con los visitantes, recibe feedback. Este comportamiento es muy típico de la comunidad smart, aquí no hay zonas VIP. A mí me parece muy importante que muestre directamente el gran aprecio que tiene por la comunidad de fans. Eso lo expresa también con las pequeñas sorpresas que siempre trae consigo: para smart times 2014, las nuevas generaciones de smart fortwo y smart forfour fueron transportadas por la noche en un camión hasta Portugal para poder presentarlas allí también, ¡tan sólo un día después de su presentación mundial!

Christian Köhler relexionando
«Siempre intento entablar conversación con muchos visitantes.»
Foto: Gulliver Theis

¿Le queda a usted tiempo para disfrutar delambiente?
Christian Köhler: Por el día no puedo ver mucho del programa. La coordinación del programa del escenario es una tarea muy intensa y de gran responsabilidad. De todos modos, intento entablar conversación con los visitantes, siempre me alegro de volver a ver a determinadas personas de la comunidad y de tomar un café juntos. Lo bonito de un evento así es que se pueda sentir el ambiente cuando las caras están radiantes. Cuando la gente está allí, uno nota si todo está bien o no, la energía positiva de miles de visitantes no se puede expresar con palabras.

¿Qué es lo más loco que ha visto en smart times?
Christian Köhler: Entre lo que más me ha gustado están los mexicanos bailando con sus uniformes de mariachi y sus sombreros. Pero también hay otras cosas bonitas, como smart con remolques en los que se pueden asar salchichas, esta variedad es simplemente fantástica.

¿Cuáles son sus pensamientos para el futuro de smart times?
Christian Köhler: En smart times se puede apreciar que el número de ultrafans ha dejado de crecer, pero el número de invitados que se concentran en el área del evento sí ha aumentado. Reunir a estos dos grupos bajo un buen concepto será el gran desafío para el futuro. La segunda cuestión es: ¿cuánto queremos crecer y hasta qué punto podremos seguir siendo urbanos?

smart times con el paso de los años

smart times en Riccione
Riccione, Italia, 2011
Foto: Daimler AG
smart times en Bélgica
Amberes, Bélgica, 2012
Foto: Daimler AG
smart times en Lucerna
Lucerna, Suiza, 2013
Foto: Daimler AG
smart times en Portugal
Cascais, Portugal, 2014
Foto: Daimler AG
smart times en Budapest
Budapest, Hungría, 2015
Foto: Daimler AG