Escaparse volando del atasco – un sueño que ha tenido todo el mundo cuando el tráfico por carretera se vuelve demasiado denso. No es de extrañar por tanto que muchos proyectos innovadores trabajen ya en hacer de la ciencia ficción una realidad: el coche volador.

PAL-V

Una velocidad punta de 160 kilómetros por hora en carretera y 180 en el aire con una impresionante autonomía de 1.300 kilómetros en carretera y de unos 400 en el aire – los datos generales del PAL-V «Liberty» son merecedores de todos los honores. PAL-V son las iniciales de «Personal Air and Land Vehicle».

La empresa neerlandesa quiere entregar los primeros 20 ejemplares a finales de 2018, pero los futuros propietarios tienen que abrir ya el monedero y adelantar 25.000 euros sobre el precio final de 499.000. Lo que se obtiene a cambio es, desde luego, un producto de lo más exclusivo: una técnica de basculación hace que el comportamiento del vehículo en carretera sea parecido al de una motocicleta.

En el aire, el «Liberty» es un girocóptero con un motor que se encarga de la propulsión mientras que el rotor estabilizador y plegable gira con el viento. Sin embargo, para volar con el «Liberty» es necesaria una licencia de piloto privado y, desgraciadamente, el despegue no se puede hacer desde cualquier autopista, sino sólo desde una pista de despegue y aterrizaje autorizada.

El PAL-V «Liberty»
El PAL-V neerlandés empezará a volar en 2018.
Photo: PAL-V
Girocóptero rojo en la carretera
Photo: PAL-V
Girocóptero delante de la Puerta de Brandeburgo
Photo: PAL-V

Airbus

Una especie de taxi aéreo y de carretera de funcionamiento autónomo con motor eléctrico es lo que Airbus y el reputado estudio de diseño italiano Italdesign han presentado en el Salón del automóvil de Ginebra 2017. Su concepto «pop.up» está formado por una cabina de fibra de carbono para dos pasajeros que se puede acoplar o bien a un módulo de desplazamiento por carretera, o bien a un módulo de vuelo.

Cuando esta visión se haga realidad, los pasajeros podrán solicitar el vehículo mediante una app. El sistema comprobará entonces si el transporte es más ventajoso por carretera o por aire y acoplará la cabina automáticamente al módulo correspondiente antes de pasar a recoger a los pasajeros. La experiencia en materia aeroespacial viene de Airbus; de la estilizada envoltura es responsable Italdesign.

De momento, el «pop.up» es más que nada un objeto de exhibición del que no se sabe todavía si se hará realidad ni cuándo.

AeroMobil

Para empezar hay que reconocer que este coche volador de Eslovaquia, con su frontal de coche deportivo y su parte trasera de avión, tiene un aspecto verdaderamente impresionante. Sus constructores llevan trabajando en el concepto desde 1989 y los prototipos de las versiones anteriores se mueven por los aires desde hace años.

AeroMobil ha anunciado recientemente que la versión 4.0 empezará a fabricarse en serie en 2020. AeroMobil funciona también con alas plegables y va a ser clasificado como avioneta. Con sus dos electromotores alcanza en carretera una velocidad de unos 160 km/h, mientras que en el aire los 300 CV de su motor de combustión turbo le permiten alcanzar los 360 km/h con una autonomía de 750 kilómetros.

Con un precio de venta que supera con creces el millón de euros, no cabe duda que el AeroMobil 4.0 no será una ganga. A cambio, no sólo el exterior, también el interior es de lo más exclusivo. Por motivos de seguridad se han integrado dos paracaídas – como consecuencia de un incidente ocurrido en 2015, cuando el piloto de un prototipo tuvo que saltar desde 300 metros de altura. Desde entonces, el AeroMobil se ha sometido constantemente a las más diversas pruebas.

Un coche volador con frontal de coche deportivo y parte trasera de avión
Elegancia eslovaca: el AeroMobil se fabricará en serie en 2020.
Photo: AeroMobil
AeroMobil amarillo-gris
Photo: AeroMobil
Coche futurista con alas plegables
Photo: AeroMobil

Nirvana Gyrodrive

La empresa Nirvana ha conseguido algo en lo que la mayoría de los constructores sigue trabajando aún: su Gyrodrive puede circular legalmente por las carreteras – al menos por las de Chequia, país de origen de la firma. El Gyrodrive es realmente un autogiro, es decir, un helicóptero ligero de reducidas dimensiones con asiento para dos personas, una detrás de otra.

Para el movimiento en tierra se le ha instalado una hélice de avión en posición vertical: cuando el modelo se debe desplazar en carretera, sólo hay que fijar las palas del rotor del helicóptero y ya puede ponerse en marcha.

Aunque el dominio real del Gyrodrive sigue siendo el aire, en el suelo alcanza unos 40 kilómetros por hora, lo que debería ser suficiente para llegar a la ciudad. En el aire, el Gyrodrive alcanza unos 180 km/h y tiene una autonomía de 600 kilómetros. Pavel Brezina, jefe de la empresa e inventor del Gyrodrive, ya le ha puesto precio: casi 60.000 euros al cambio.

Carplane

Quien circule entre el tráfico urbano de la ciudad alemana de Braunschweig no se debe sorprender si alguna vez se cruza con un vehículo muy llamativo con fuselaje doble y alas plegadas hacia el centro. Y es que para el prototipo del Carplane el fabricante del mismo nombre ha recibido una licencia que sirve tanto para avión como para vehículo por carretera – el coche volador tiene una matrícula convencional.

Con tan sólo 750 kilogramos de peso, el Carplane es propulsado por un motor de gasolina de 150 CV que le permite alcanzar una velocidad de 170 km/h en carretera y de unos 220 km/h en el aire. En un principio sus constructores tenían planeado instalar electromotores en los cubos de las ruedas, pero la idea fue desechada por motivos de peso; en su lugar, para su desplazamiento por tierra las alas se pliegan de forma tan inteligente que generan propulsión y mejoran la estabilidad en carretera.

Aún no se ha determinado la fecha exacta para el inicio de la producción en serie, pero sí se dispone de una estimación de su precio: el Carplane costará aproximadamente 200.000 euros.

Carplane con las alas plegadas
Con licencia para coche y para avión: el Carplane alemán.
Photo: Carplane GmbH
Coche volador Carplane
Photo: Carplane GmbH
Un prototipo del Carplane
Photo : Carplane GmbH
Carplane en un aeropuerto
Photo : Carplane GmbH