El colectivo de arquitectura londinense Assemble toma posición contra la rehabilitación planificada desde arriba recuperando barrios abandonados en colaboración con la gente que vive en ellos. Ahora, han ganado el premio Turner.

El prestigioso premio de arte Turner no ha estado exento de controversias, desde la cama sin hacer de Tracey Emin hasta la audaz instalación de Martin Creed “The lights going on and off”. Los ahora premiados Assemble, sin embargo, crean trabajo eminentemente práctico: estructuras para vivir, trabajar, comer y jugar, diseñadas conjuntamente con residentes. ¿Podría ser un nuevo modelo para la rehabilitación urbana?

“Hay una idea fuertemente arraigada en nuestra sociedad de que la creatividad es cosa de unos ‘pocos con talento’, y que todos los demás han de vivir inevitablemente con y en la cultura que estos ‘pocos con talento’ crean, dice Anthony Engi Meacock, uno de los 15 miembros del colectivo de artistas, arquitectos y filósofos Assemble. “No creemos que esto sea cierto, y nuestra presencia aquí es un signo esperanzador de que se está produciendo un cambio muy amplio”

Este cambio, que el premio Turner promueve, es fundamental para la cuestión de la rehabilitación urbana. Como afirma Fran Edgerley, compañero de Anthony, es pasar de la “cínica rehabilitación planificada desde arriba” a un planteamiento práctico desde abajo que trabaja con residentes del área, y por ello les da poder. La idea es muy del momento; en Francia, Collectif Etc está poniendo en práctica el mismo principio.

La primera incursión de Assemble en la arquitectura de bricolaje, de bajo coste, fue The Cineroleum en Londres. Usando materiales reciclados y con la ayuda de voluntarios y transeúntes, el grupo transformó una gasolinera en desuso en el barrio de moda Farringdon en un cine pop-up. La idea era traer el cine al centro de la ciudad, en contraste con los multicines del extrarradio. Al final de cada espectáculo, caía la cortina que separa el auditorio de la acera, poniendo a la vista el “teatro de la calle”.

assemble cineroleum
La primera incursión de Assemble en la arquitectura de bricolaje, de bajo coste, fue The Cineroleum en Londres.

Ayudar a una comunidad a recuperar sus calles

Desgraciadamente, The Cineroleum cayó víctima del voraz apetito inmobiliario de Londres. Sin embargo, el proyecto Granby Four Streets de Assemble en Liverpool está aquí para quedarse. Antiguamente un próspero distrito que se ha convertido en hogar de la más antigua comunidad negra de Gran Bretaña, la zona vive tiempos difíciles desde los años 70 del siglo pasado. Conforme desaparecía el trabajo también desaparecían las tiendas. Y hacia el final, se decretó la demolición de las hileras de casas adosadas victorianas que habían dado carácter al barrio. Los residentes, sin embargo, resistieron.

“Las puertas y ventanas de las casas se cubrieron con chapas metálicas de un modo particular que venía a decir: esta casa, esta calle, toda esta zona, y realmente toda la gente que vive aquí son prescindibles, depreciados”, dice la residente local Eleanor Lee. “Entonces comenzamos a pintar, plantar, rellenar huecos y limpiar. Se produce algo realmente poderoso cuando cambias físicamente tu entorno”.

Plan del área Granby Four Streets
Assemble y los residentes de Granby rehabilitaron la zona.

Dada la creatividad de los residentes a la hora de salvar su comunidad, Assemble decidió aunar esfuerzos.

“Assemble son los únicos que hasta ahora se han sentado y escuchado a los residentes; y después han trasladado su visión a planos y modelos, y más tarde, a la realidad”, comenta Erika Rushton, otra residente local.

“Hicieron realidad sus ideas para las casas de un modo práctico, de un modo que puede hacerse en las calles, por la comunidad, en un pequeño espacio; y producir algo hermoso”.

El resultado es una restauración sensible de los edificios existentes, haciendo uso de sus idiosincrasias: donde un techo ha caído, el colectivo ha creado una habitación de doble altura, y donde un edificio demolido ha dejado un hueco, ha creado un jardín de invierno con un espacio de reuniones comunitario.

Y el proyecto no acaba aquí. Assemble ha ayudado a fundar la Granby Workshop, una empresa social que proporciona trabajos y formación locales. Aquí, artistas de la comunidad fabrican a mano accesorios y mobiliario, como azulejos, tejidos acolchados, pantallas para lámparas, chimeneas y pomos para puerta, que después se venden para apoyar el desarrollo continuo del que vuelve a ser un barrio prospero.

Plano granby four streets de Assemble
Assemble escuchó a los residentes y después trasladó su visión a la realidad.

Parques infantiles y pollo

El colectivo de arquitectos no sólo está interesado en los adultos, sino que también está creando espacios para niños. En una de las zonas más deprimidas de Glasgow, ha mantenido consultas con monitores juveniles locales para construir Baltic Adventure Playground. No es sólo un lugar donde pueden estar juntos los niños separados por el sectarismo protestante-católico, sino que también trata de ocultar barreras para el juego “proporcionando comida caliente, ropa de abrigo y servicios sociales”.

Chicken Town en Tottenham, Londres —escenario de los disturbios de 2011— es otra innovadora empresa social: esta vez, Assemble proporcionó el diseño interior. Alojada en un antiguo parque de bomberos, ofrece una alternativa saludable baja en grasas a la “bomba escolar” que está engordando a la juventud local (el 40% de los jóvenes de Tottenham son obesos). Por la noche, Chicken Town sirve comidas y cervezas artesanas a precios de adulto; durante el día ofrece una comida “Junior Special” subvencionada de 2 £ que es asequible hasta para los niños más pobres.

Todo esto es muy inspirador, pero ¿es el planteamiento orgánico de Assemble un proyecto viable para la planificación de una ciudad? En áreas deprimidas, que los inversores en propiedades pasan por alto, puede haber tiempo y espacio para reconstruir barrios en colaboración con la comunidad. Pero en los puntos calientes inmobiliarios, será necesario que los propietarios sean comprensivos para aplicar el planteamiento democrático y colaborativo de Assemble. Como resultado, podremos ver paisajes urbanos que sitúan a las personas por encima de los beneficios y crean arte vivo durante el proceso.

Niños en el parque infantil
Baltic Adventure Playground proporciona comida, ropa y servicios sociales.
Locura assemble
Taller Blackhorse
Construcción OTO
Theater on the fly desde el interior