En 2013, un joven diseñador holandés se hizo mundialmente famoso por su diseño de un telefóno inteligente modular y sostenible, Phonebloks. Cuatro años más tarde, se centra en otro asunto importante: reducir los residuos plásticos. Nos sentamos con Dave Hakkens en su taller para charlar sobre la idea que se encuentra detrás de Precious Plastic.

A veces las buenas ideas llegan mientras te estás cepillando los dientes. Y esto es lo que sucedió casi literalmente en el caso de Dave Hakkens. El joven diseñador comenzó cuestionándose la longitud del mango de plástico de su cepillo de dientes. ¿Funcionaría igual de bien si el mango fuera un centímetro y medio más corto?

Dave Hakkens, fundador de Precious Plastic
El diseñador Dave Hakkens en su taller.

Recortar el extremo del mango de su cepillo de dientes fue sólo el comienzo. Dave Hakkens fundó a partir de entonces Precious Plastic, un proyecto dedicado a poner de relieve la sobreutilización de plástico y a dar un nuevo uso al exceso de plástico en los productos para crear nuevos objetos valiosos.

El proyecto Precious Plastic contempla el reciclado por uno mismo

Dave desarrolló un conjunto de tres máquinas capaces de transformar plástico en pequeñas bolas que podían ser después la base para algo nuevo. Los planos de la maquinaria se distribuyeron gratuitamente en línea: Hakkens quiere que el reciclado por uno mismo esté al alcance de todos.

El plan para dotar al mundo con el conocimiento sobre el reciclado de plástico comenzó en un pequeño taller en Helmond, en la región meridional de los Países Bajos.

El espacio alberga una acogedora oficina, y además, en un rincón, el «Precious Plastic Museum», una zona que expone alguno de los interesantes resultados de sus técnicas experimentales: vajillas, jarrones y tulipas para lámparas tan bellos como singulares.

Programa Precious Plastic Version 3 dibujado sobre el cristal de la ventana
Vista desde la ventana del taller.

Hakkens, un creador con una mentalidad capaz de resolver problemas, siempre está preparado para responder a los desafíos con un enfoque práctico. Sus diseños son por lo general funcionales y su finalidad es distinta a la original. La inspiración que se encuentra detrás de los productos procede de algunas experiencias de la vida real de Hakkens.

Tanto si encuentra modos innovadores para reducir los residuos mientras participa en la limpieza de una playa en Bali o en el incidente del cepillo de dientes, se puede decir que hay una profunda curiosidad en sus esfuerzos para hacer del mundo un lugar mejor.

«Cuando visito nuevos lugares, normalmente elijo ir a visitar un vertedero, no un balneario. Disfruto captando y mostrando estas cosas al mundo porque no mucha gente llega a ver estos sitios».

Diseño de plástico sostenible en proceso
Máquina tejiendo hilo de plástico.

Usar el poder de la comunidad

Como diseñador, a Hakkens le encanta explorar materiales y crear con sus manos. Sin embargo, admite que «a veces, construir algo físico no es la mejor solución».

Desde el comienzo, el diseñador comprendió que el problema global de los residuos plásticos exige soluciones locales. Tiene intención de crear una comunidad global de recicladores que puedan sacar partido de un centro de conocimiento y de herramientas compartidas para iniciar su propio proceso de reciclado.

Dave Hakkens con un cuenco de plástico
Diseño innovador: de plástico triturado a tulipa para lámpara.
Diseño plástico lleno de color
Diseño plástico lleno de color

Para él, compartir conocimiento es un proceso necesario que permite que las ideas fluyan y se perfeccionen. Hay disponible una versión física de las máquinas, junto con vídeos instructivos y planos de acceso libre, un conjunto completo para principiantes que permite a la gente comenzar a reciclar inmediatamente.

«Creemos que esto tiene el mayor impacto sobre el reciclado. Intentamos hacerlo lo más fácil posible para que la gente empiece».

Tutoriales de vídeo que te ayudarán a empezar

Sin embargo, construir una copia de una máquina de reciclado, incluso con los planos de diseño adecuados, no es una práctica habitual para mucha gente. Para facilitar el proceso, Hakkens y su equipo han creado tutoriales de vídeo paso a paso para que todo el mundo pueda iniciarse.

«Hasta ahora, en muchas ocasiones el plástico parece desechable y barato siendo, en general, fino y ligero. Exploramos colores, texturas y peso para hacer el plástico más atractivo, más apreciado».

Dave Hakkens en el estudio Precious Plastic
Quiere dar al plástico un atractivo valioso: Dave Hakkens.

Hakkens sabe que atraer a la mayor cantidad de personas hacia su noción idealista es el siguiente paso para conseguir un impacto real. Por eso, tal vez sea dificil tropezarse con él estos días.

Repartiendo el tiempo entre su taller en Helmond y el resto del mundo, Hakkens inspira y moviliza usuarios, presentando la potencial utilidad del plástico y haciendo que sea «precioso» de nuevo.