Dror Benshetrit es la mente privilegiada que se encuentra detrás de innovadores proyectos urbanos como una pasarela hidráulica, parques con trampolines en las copas de los árboles o una torre residencial que parece viva gracias a su cubierta de vegetación. La mirada singular del diseñador israelí sigue aportando soluciones arquitectónicas poco convencionales.

Una de las máximas más comunes del diseño es que la forma sigue a la función, pero en el panorama arquitectónico actual las firmas más innovadoras dejan margen a la fantasía.

Studio Dror es una de estas firmas, un reducido equipo con sede en Manhattan formado por menos de una docena de empleados a tiempo completo dirigidos por Dror Benshetrit. Nacido en Israel en 1977, Benshetrit se describe a sí mismo como un «generalista» que adopta el enfoque de un diseñador de producto para la resolución de problemas arquitectónicos, reúne a un equipo de expertos de talla mundial como colaboradores y hace realidad sus ideas.

Después de estudiar en la Design Academy Eindhoven en los Países Bajos, Benshetrit se trasladó a Nueva York, fundó su estudio en 2002 y comenzó a colaborar con marcas como Target y Boffi en el diseño de innovadores productos del hogar.

Decenas de premios más tarde, es conocido como uno de los diseñadores de producto más creativos y ha trasladado su enfoque mágico a instalaciones escultóricas, diseño de interiores e incluso objetivos arquitectónicos como planes de ordenación y construcciones internacionales a gran escala. Pero sorprendentemente, su carrera empezó diseñando un sencillo jarrón roto para el fabricante de artículos del hogar Rosenthal.

Pasarela artística en un bosque en Estambul
Diseño de Dror de parque de aventuras de forma libre en Estambul.

«Ese primer proyecto nació de la metáfora de que cuando nos derrumbamos o tenemos una mala experiencia no nos rompemos, sino que eso nos conforma como individuos únicos», comenta Benshetrit.

La superficie del jarrón es como una cáscara de huevo agrietada, hecha añicos, pero que permanece intacta. Llegó a convertirse en un éxito de ventas de Rosenthal y uno de los diseños más conocidos de Benshetrit, solo superado por un espejo de baño para Boffi que cuando se gira revela un armario para medicinas oculto.

Una vez girado, puede accederse al contenido, pero el espejo sigue mirando hacia delante, resolviendo el molesto problema de tener que abrir y cerrar el armario varias veces mientras te estás arreglando.

De un jarrón Rosenthal a grandes proyectos urbanos

Aunque reinventar un armario para medicinas resuelve un problema ciertamente pequeño, el extenso catálogo arquitectónico de Benshetrit demuestra que puede aplicarse el mismo pensamiento original a grandes proyectos.

Un ejemplo es el plan de ordenación Galataport, una solución ambiciosa para convertir el puerto más activo de Estambul en un espacio público acogedor. La clave para maximizar el potencial de la zona se centró en una solución compleja estrechamente vinculada a las raíces de Benshetrit en el diseño de productos.

Una pasarela hidráulica oculta la farragosa logística de seguridad que supone el embarque y desembarque de 5.000 personas en cada barco. Enterrar la compleja infraestructura del puerto ayuda a desvelar las vistas panorámicas del estrecho del Bósforo y crea oportunidades para pequeños comercios, cafeterías y restaurantes. Benshetrit atribuye el mérito de llegar a una solución tan innovadora, que ya está en construcción, a la mentalidad interdisciplinaria de su equipo.

«Para un martillo, todo es un clavo. Cuando eres un experto, piensas en cada problema con el conjunto de herramientas que tienes. Si tienes una caja de herramientas limitada, tienes que apañártelas para solucionar tus problemas con esa caja de herramientas limitada», comenta Benshetrit.

Proyecto Galataport de Estambul
El proyecto Galataport de Estambul pretende crear más espacio público de convivencia.

«Tenemos que incorporar naturaleza en la arquitectura»

Un recorrido por el extenso catálogo de Benshetrit muestra otros diseños impresionantes e inspiradores como la atractiva torre residencial y hotel Houseplant en el límite entre Tel Aviv y Jaffa. La recreación parece ciencia ficción, una mezcla de arcos y conos inspirada en edificios de caliza de los otomanos en el Sur, así como en arquitectura Bauhaus y brutalista en el Norte, unificados por una vegetación vibrante que decora el exterior del edificio.

Edificio futurista con una fachada verde en la playa
Ideas futuristas para crear ciudades más verdes.

«Durante los últimos 100 años nos hemos olvidado de la naturaleza. Básicamente hacemos un agujero en el suelo, lo rellenamos de hormigón y nos olvidamos de que antes ahí había un bosque. Debemos encontrar maneras de incorporar naturaleza en la arquitectura, hacer más verdes nuestras ciudades y recordar a la gente que formamos parte de la naturaleza», apunta Benshetrit.

Interior de un hotel futurista
Conos, plantas y vistas al océano: proyecto Houseplant de Dror.

Parkorman, un parque de aventuras rediseñado de forma libre para Estambul

Otro de los proyectos en marcha que muestra el compromiso de Benshetrit para hacer más verdes las ciudades es Parkorman, un parque de 1,5 millones de metros cuadrados en Estambul. Parcialmente inspirado en el nacimiento de su hijo y planificado en torno al objetivo simbólico de crear condiciones para el amor, el diseño mágico de Benshetrit parece el resultado de un sueño infantil.

Aunque la construcción todavía está por comenzar, las recreaciones muestran columpios y hamacas colgados de las copas de los árboles, serpenteantes caminos circulares que ascienden e incorporan trampolines. Algunos son tan altos que los visitantes del parque pueden saltar por encima de las copas de los árboles y disfrutar de las vistas panorámicas.

Senderos escultóricos y fuentes interactivas alientan la exploración, y no falta uno de los elementos de juego favoritos de todos los niños: piscinas de bolas. Para fomentar aún más las ansias de explorar como un niño, el camino a través del parque se bifurca en varios itinerarios para facilitar que la aventura tenga forma libre.

Sendero rojo en un bosque
Vistas del rediseño de Parkorman de Dror.
Instalación artística en el bosque
Fuente futurista en un parque
Fuente futurista cuadrada

«La lógica te llevará de A a B, pero la imaginación te llevará a todas partes. Trasladando esto a una estrategia de plan de ordenación, Parkorman no tiene un solo sendero que vaya del punto A al punto B, sino una gran cantidad o una red de senderos que te permiten escoger tu propio camino. Al hacerlo, te conviertes en el autor de tu propia experiencia», observa Benshetrit.

Para el diseñador, la sostenibilidad no es el resultado de materiales elegantes o alta tecnología. Benshetrit cree que lo más sostenible que posiblemente podemos hacer es crear una conexión más estrecha con la gente y los productos que nos rodean.

Para más información, visita el sitio web del estudio.