Momentos antes de su estimulante actuación en directo en la house of smart en Austin, nos reunimos con la cantante y compositora Bishop Briggs, que reside en Los Ángeles, para charlar sobre su barrio, la vida en la gran ciudad y la influencia de la tecnología sobre su música.

Nacida en Londres, criada en Tokio y Hong Kong y viviendo ahora en Los Ángeles, se podría decir que Sarah Grace McLaughlin, conocida por su nombre artístico Bishop Briggs, sabe unas cuantas cosas sobre la vida en una ciudad internacional. Animando Hype Machine y Spotify con el estilo blues-trap de su sencillo de presentación «River» el año pasado, ha llevado recientemente su destreza vocal y electrizante directo al Coachella Festival de California. Nos encontramos con ella en la house of smart durante el SXSW para hablar sobre Los Ángeles, tecnología y música.

¿Para tí, qué significa vivir en una gran metrópoli?
Bishop Briggs:
Es que, solo conozco la vida urbana. Entonces no sabía o entendí que era algo especial hasta que me trasladé a Los Ángeles. Me parece realmente emocionante vivir en estos lugares porque son muy creativos y orientados hacia adelante. De alguna manera las ciudades te hacen una persona emprendedora porque siempre te esmeras.

fotografía de Bishop Briggs
La cantante Bishop Briggs en la house of smart en Austin.

Muy pocas personas pueden decir que han vivido en ciudades de tres continentes diferentes. ¿Crees que existe la ciudad perfecta?
Bishop Briggs:
 Soy muy parcial. Hay lugares que he visitado que han tenido momentos de perfección, pero también hay lugares que no he visitado y que pienso que podrían ser perfectos. Me inclinaría por Hong Kong, porque técnicamente es mi ciudad natal. Hay mucha perfección en ella.

O sea, que por ahora no piensas trasladarte al campo.
Bishop Briggs:
 Me fascina el campo porque nunca pude contemplarlo mientras crecía. Por eso, para mí, es el escenario más bello. Cuando fui a Nebraska por primera vez quedé aturdida. No tenía ni idea de que existía ese mundo tan increíble ahí fuera.

Bishop Briggs con un fan en las calles de Austin
Para el recuerdo: Bishop Briggs con un fan.

Cuando vives en una ciudad como Los Ángeles, ¿es importante para ti tener infraestructura urbana, gente y cultura en tu entorno, o también es importante tener acceso a la naturaleza que rodea a la ciudad?
Bishop Briggs:
 Bueno, vivir en Los Ángeles tiene increíbles ventajas, pero sinceramente, aunque la ciudad sería una pequeña habitación, minúscula y sin ventanas, si eso supone que puedo trabajar potencialmente en mis sueños y mis pasiones allí, lo haría. Las ventajas de la naturaleza y la ciudad son realmente atractivas, pero la razón por la que estoy aquí es la música.

¿Crees que Los Ángeles es la mejor ciudad del mundo para la música actualmente?
Bishop Briggs:
 No lo sé. Lo que ocurre es que me sentía atraído por la ciudad, y aquí es donde he acabado. Es un lugar muy positivo para mí. Durante cinco años fue muy deprimente. Mi carrera ha despegado realmente este año. Para mí ha sido fantástico (ríe).

¿En qué zona vives?
Bishop Briggs:
 Vivo en Silver Lake/Echo Park, territorio hipster.

¿Qué te gusta de tu barrio?
Bishop Briggs:
 Me gusta que puedes ir andando a cualquier sitio. Además, los fines de semana hay mercado de productores. Puedes comprar un cactus pequeño, puedes comprar algunos minerales. Aquí hay todo un pequeño mundo. Es una buena burbuja.

primer plano de Bishop Briggs
Bishop Briggs lanzó su primer EP con su nombre en abril.

¿Cómo sería una salida de sábado perfecta para ti?
Bishop Briggs:
 Normalmente supone mucha comida. Me gusta comer. Pero también me gusta caminar por aquí, y cuando puedo voy paseando para ir hasta una tienda hippie para comprar minerales y que me lean las cartas del tarot.

¿Cuáles son tus fuentes de inspiración en Los Ángeles?
Bishop Briggs:
 Están por todas partes. Siempre pruebo y recurro a experiencias pasadas, sean grandes o pequeñas. Incluso se puede sacar mucho de esta conversación porque la experiencia humana personal es muy exclusiva y muy válida. Pienso que hay mucho que escribir sobre esto. Las sensaciones que sientes en determinadas situaciones pueden ser muy inspiradoras.

Bishop Briggs durante su actuación en la house of smart en Austin
En la zona: Bishop Briggs actúa sobre el escenario.

Combinas elementos clásicos como guitarra y composiciones musicales con producción electrónica y ritmos. ¿Piensas que tu estilo musical es tan diverso porque has ido creciendo en diferentes lugares?
Bishop Briggs:
 Todo está relacionado con lo que se ha tocado en tu sala de estar. Crecí escuchando mucho de la Motown y The Beatles y Janis Joplin. Los productores con los que estoy trabajando tenían antecedentes musicales completamente diferentes. De modo que al combinar estos dos mundos ha surgido este estilo de música.

¿No ha habido una fase J-pop o K-pop o Hong Kong-pop?
Bishop Briggs:
 Bien, me gustan todas y sin duda bailaría mucho K-pop cuando estaba en Hong Kong. Nunca sabes qué es lo que te ha influenciado, solo lo puedes suponer. Pienso que la combinación de todo esto es lo que hace que seas quien eres.

Bishop Briggs cantando
Bishop Briggs ofrece un espectáculo energético.
Bishop Briggs en directo en Austin
Briggs actuando en Austin

¿Qué tal tu semana en Austin?
Bishop Briggs:
 Estoy disfrutándola mucho. Hay una música diferente en cada rincón. Siempre me ha gustado explorar y encontrar nueva música y encontrar esas nuevas promesas. Creo que es el mejor lugar para esto.

Nuestra idea en la house of smart era tener un lugar donde pudieras tumbarte y recargar las pilas.
Bishop Briggs:
 Me gusta esa idea, y por eso he estado aquí durante las últimas dos horas cuando se suponía que solo iba a estar diez minutos. He estado dando una vuelta y deambulando por aquí, es muy Zen. Hay una gran combinación de tecnología de vanguardia y el mundo smart, y al mismo tiempo una sensación de gran relax. Me encanta esta combinación.

SXSW comenzó como un festival musical hace 25 años y actualmente es el congreso de tecnología más grande del mundo. ¿Cómo combinas estos dos elementos en tu vida?
Bishop Briggs:
 Creo que cuando se trata de innovación, espíritu empresarial y tecnología, solo puede ayudar a la creatividad, si se usa sabiamente. Ahora hay bastantes plataformas diferentes que realmente coinciden a la hora de crear música. E incluso programas de música en general; ahora tenemos acceso a increíbles orquestas de cuerda que creo que nunca habíamos tenido hasta ahora y esto es algo que realmente aprecio y admiro de la mezcla de los mundos de la tecnología y la musica.

Bishop Briggs durante un concierto
Bishop Briggs y su banda.

¿Añade algo la tecnología a tu proceso creativo o más bien distrae tu atención?
Bishop Briggs:
 Durante mi juventud en Japón, me di cuenta de la rapidez con la que avanza la tecnología, y cómo puede afectar esto a tu vida diaria. Y vi que pasaba a un ritmo muy rápido. De modo que siempre la he contemplado como una evolución positiva, pero cuando estás creando música y estás escribiendo, solo tienes que contar contigo misma. Has de desconectar el teléfono, has de escribir desde el fondo de tu alma. Sin embargo, siempre he sido una gran enamorada de la tecnología, quizás debido al modo como fui criada.

Hoy en día, los ordenadores saben todo sobre nosotros, anticipan lo que quieres hacer, ¿es algo que te gusta o que temes?
Bishop Briggs:
 Quizá sea saludable tener un poco de cada cosa (ríe). Creo que mi gran esperanza en lo que se refiere a cualquier creación de tecnología es que sirva para construir un mundo mejor. Para mí la salud es lo primero. Hay mucha gente inteligente en este mundo, y de ahí la esperanza de que creen algo que resista el paso del tiempo y elimine enfermedades, o cualquier otra barrera que impida a los demás ser felices.

Actuación enérgica de Bishop Brigg en Austin, Texas
A Bishop Briggs le gusta añadir elementos sorpresa en su puesta en escena.

Has actuado en Coachella este año, ¿qué sentiste?
Bishop Briggs:
 La verdad es que fue muy emocionante. Me gustaría que hubieras visto mi cara cuando me enteré de la noticia. No me lo podía creer, pensaba que era un error y que posiblemente se trataría de cualquier otro. ¡Un gran sueño hecho realidad!