Poca gente conoce la escena de las startups alemanas como Frank Schmiechen. En esta entrevista, el redactor jefe de la publicación online Gründerszene (escena de emprendedores) da consejos a los nuevos empresarios y explica los criterios del concurso de ideas smart urban pioneers.

Señor Schmiechen, como Redactor jefe de Gründerszene está usted muy conectado con las startups alemanas. El concurso smart urban pioneers promueve de forma decidida proyectos urbanos y sociales. ¿Ha llegado ya la auténtica conciencia social al ámbito digital?
Frank Schmiechen: Hay algunos proyectos así, cierto, pero no son muchos. A veces tengo la impresión de que esa escasez se debe también al exceso de énfasis que se le da en Alemania a la privacidad y la protección de datos. Si, por ejemplo, uno se fija en una ciudad y quiere resolver un par de sus problemas, pongamos el transporte público de cercanías, uno tiene que grabar datos. ¿Por dónde se mueve la gente, cuándo van a dónde y para qué? En Alemania tenemos un gran problema con esto. Tenemos la tendencia a decir: “Bueno, pues tendré que aguantar los atascos por la mañana y por la noche. Es simplemente así”. Los americanos son muy distintos y dicen: “No, este problema lo vamos a resolver”.

¿Ha aprendido eso en el tiempo que pasó en Silicon Valley?
Frank Schmiechen: De forma general, tengo la impresión de que allí se respira una atmósfera distinta. La gente es de algún modo más optimista. Me parece que los alemanes tienen una cultura más bien crítica y vacilante. La gente en Silicon Valley es más abierta y tiene más disposición a probar cosas nuevas. O también a fracasar con sus ideas y no perder el sueño durante demasiado tiempo por ello. Aquí, lo normal es enfatizar antes los problemas y las dificultades a superar.

La mayoría de las startups de Silicon Valley tiene como objetivo ganar dinero con sus ideas más tarde o más temprano. Con los proyectos sociales es distinto. Pese a ello, ¿pueden los emprendedores sin ánimo de lucro aprender algo de los emprendedores comerciales?
Frank Schmiechen: A fin de cuentas da igual si se trata de tener éxito comercial o de resolver un problema en el ámbito social. En todos los casos se necesita un buen equipo, un muy buen equipo. La mezcla correcta que forme ese equipo es de capital importancia. De poco me sirve tener a tres personas que son buenas en marketing. El equipo fundador debe ser perfecto.

Frank Schmiechen y un empleado de Gründerszene
Frank Schmiechen, Redactor jefe de Gründerszene, sabe qué es lo importante para establecer una startup.

“La idea debe resolver un problema”

Pero esta gente necesita aún la idea decisiva, inspiradora…
Frank Schmiechen: … exacto, la idea debe girar en torno a un problema. En nuestra calidad de clientes, cada uno de nosotros debe tener interés en la resolución del problema. Después, es importante que el equipo se sepa vender ante los inversores. Cuando se ha conseguido todo esto, una startup tiene buenas posibilidades de éxito.

¿Cómo pueden ayudar los medios sociales?
Frank Schmiechen: A veces me sorprendo de que muchas startups no los aprovechen. Los medios sociales pueden ayudar mucho más porque permiten vincular los conocimientos y el apoyo de la gente ahí fuera. Eso me falta aquí. Hay algunas startups que trabajan muy bien en este sentido, que intentan contar su historia y su idea a la gente, pero no son muchas.

Los concursos como smart urban pioneers generan naturalmente más atención. ¿Qué efecto pueden tener las iniciativas de este tipo?
Frank Schmiechen: Los concursos como éste son importantes. La gente ama las listas, los ganadores, las tablas. Me parece que son algo bueno, especialmente cuando detrás hay empresas que cuentan con el poder para hacer algo así popular y llegar a la conciencia de la gente. Muchos se dan cuenta entonces de que tienen también ideas, de que quizá pueden hacer algo con ellas.

“La tendencia es hacia las comunidades”

De los más de 40 proyectos enviados, usted tuvo que hacer primero una lista corta de diez proyectos. ¿Cuáles fueron sus criterios de selección?
Frank Schmiechen: Siempre me alegro cuando recibo una lista tan larga. Lo mejor de ello es que tengo que tratar con personas que intentan resolver problemas que yo también tengo en mi rutina diaria, que me señalan cosas que quizá podrían funcionar mejor en las ciudades. Mi tarea es comprobar si las ideas tratan sobre un problema auténtico que se debe solucionar y si la startup puede ofrecer una solución verdadera al problema. Si no es así, el aspirante es desclasificado. La preguntas clave son: ¿Cómo quieren solucionar sus problemas? ¿Veo una oportunidad de que puedan resolver los desafíos con su enfoque? ¿Quién es esta gente? ¿Tienen las capacidades y el equipo necesarios? ¿Saben comunicar? Y de este modo llegas como miembro del jurado al momento en que puedes afirmar: “Éstos son nuestros Top 10.”

¿Ha detectado alguna tendencia particular entre los proyectos enviados?
Frank Schmiechen: Hay una cierta tendencia a crear comunidades, a reunir a las personas. Sea para el tiempo libre, para trabajar en proyectos comunes o simplemente para acentuar el sentimiento de vecindad y acercar a los habitantes de la ciudad.

Para todo el que se sienta inspirado ahora a iniciar un proyecto social online: ¿Qué tienen que hacer?
Frank Schmiechen: Empezar con ello, simplemente. Y entonces desarrollar el producto más pequeño viable que vaya en la dirección de mi idea y probarlo una y otra vez. Preguntar a la gente de fuera cómo lo encuentran. Seguir desarrollándolo, ser rápido, observar atentamente el mercado, si hay otros que hacen algo parecido. Y si no es así, desarrollar rápidamente el primer producto y probarlo, probarlo y probarlo hasta que al final funcione.

Gründerszene, Frank Schmiechen sentado en unas escaleras
Como miembro del Jurado de smart urban pioneers, Frank Schmiechen busca proyectos que creen soluciones para la vida urbana.