Hoy en día, los problemas que plantea el transporte requieren enfoques innovadores. Ciudades de todo el mundo han comenzado a fomentar una nueva era de desplazamientos basada en datos. De sensores y WiFi a paneles solares y semáforos rediseñados, estas cinco iniciativas de ciudad conectada cambiarán el futuro de la conducción.

Santander: la ciudad de los datos

Todos los conductores saben qué zonas deben evitar durante las horas punta, pero para las ciudades que realmente quieren saber cómo resolver los problemas de congestión es crucial tener los datos correctos.

En 2010, la ciudad española de Santander instaló 12.000 sensores para medir el pulso a todo lo que ocurre, desde el tráfico al tiempo. La enorme cantidad de datos que recogen ayuda a influir en las decisiones que adopta la ciudad sobre soluciones de aparcamiento, atascos e incluso contaminación atmosférica.

La información llega al público a través de una app para teléfono inteligente que no sólo informa a los conductores sobre el tráfico o el aparcamiento, sino que añade un elemento de realidad aumentada que muestra información de geolocalización adicional. Los sensores de tráfico son sólo una parte de la totalidad del experimento. También se han aplicado a la gestión de la electricidad y al mantenimiento de parques.

Además de la reducción de los tiempos de desplazamiento, el elemento más excitante del proyecto SmartSantander es que es de código abierto. Cualquier ingeniero con una brillante idea puede acceder al conjunto de datos de planeamiento urbano más elaborado que jamás haya visto el mundo.

EnGoPlanet mejora las aceras en Kuwait

Hacer las calzadas más inteligentes significa mucho más que reestructurar las rutas del tráfico, y también incluye las aceras. Mejorar la experiencia urbana de los peatones supone rediseñar infraestructuras simples como luminarias y bancos.

Hoy en día, cualquier proyecto ambicioso de desarrollo urbano incluye la satisfacción del peatón. Pero esto no acaba en aceras más anchas, nueva iluminación y bancos. Las novedades que aporta el siglo XXI al paisaje urbano incluyen puntos WiFi, pantallas de información y estaciones de carga para dispositivos móviles.

Entre los pioneros de esta nueva era se encuentra EnGoPlanet, fundada en Nueva York en 2006. La empresa está especializada en el desarrollo de infraestructura urbana dirigida al moderno usuario de teléfonos inteligentes. Por ello, los bancos públicos de EnGoPlanet están equipados con un punto de acceso WiFi y una base de carga conectada a farolas alimentadas con energía solar.

Una inteligente alternativa a los paneles solares es la energía cinética producida por las pisadas de los peatones en las inmediaciones, que a su vez puede servir para cargar sus dispositivos. Los datos producidos en el proceso pueden ayudar a los científicos de EnGoPlanet a controlar mejor el consumo de energía. Está previsto instalar en breve las primeras 140 estaciones de este tipo en Kuwait.

Esperamos que poco después se adhiera Nueva York, la ciudad natal de EnGoPlanet. En lugar del sol del desierto, la Gran Manzana puede ofrecer grandes cantidades de tráfico peatonal para producir energía cinética. Por Times Square pasan hasta 460.000 peatones cada día.

Farolas y bancos con tecnología EnGoPlanet
La calle se conecta con la tecnología EnGoPlanet.
Imagen: EnGoPlanet

Nueva imagen para los semáforos en Rusia

Los semáforos no han cambiado mucho con los años. El omnipresente sistema verde, amarillo y rojo ha sido tan útil para los conductores que se ha convertido en una norma internacional, y es exactamente el tipo de infraestructura tradicional que podría necesitar un pequeño cambio.

El diseñador ruso Evgeny Arinin enfocó la señalización del tráfico desde una nueva perspectiva al darse cuenta de que puede que las señales que explican normas de giro y derechos de paso aporten demasiada información para que los conductores la procesen eficazmente. Su solución es integrar todo en una única señal, en forma del signo de adición, incorporando cada dirección luces LED de colores.

Rojo sigue significando parar, verde continúa significando adelante, pero ahora no hay necesidad de colocar señales de giro independientes o señalizaciones adicionales que expliquen la prioridad de circulación.

El sistema de Arinin todavía debe integrarse, pero su reciente presencia en un premio de diseño puso de actualidad su trabajo. Todo lo que se necesita ahora son algunos inversores, no necesariamente sólo de Rusia.

Surtrac reduce los tiempos en rojo

Una nueva imagen para los semáforos puede que sea mucho pedir. Sin embargo, es fácil conseguir un avance haciendo inteligentes los ya instalados.

Surtrac, un proyecto de científicos de la Carnegie Mellon University de Pittsburgh, analiza patrones de tráfico y usa los datos para hacerlos más eficientes. Esto significa no volver a quedarte sentado sólo delante de un semáforo en rojo, parando tu coche y castigando a la madre Tierra con emisiones innecesarias.

El programa piloto comenzó en Pittsburgh en 2012 y fue un gran éxito. Resolvió una pesadilla de tráfico en el lugar donde se cruzan tres importantes arterias proporcionando fluidez y aliviando el siempre cambiante atasco a lo largo del día. Como resultado de la intervención de Surtrac, los tiempos de viaje se redujeron un 25%, y el tiempo de espera delante de semáforos en rojo cayó un 40%.

Los semáforos inteligentes también pueden comunicarse con los vehículos autónomos, lo que ha ayudado a que Pittsburgh se convierta en una ciudad de pruebas para coches autoconducidos. Pero no sólo hay vehículos robotizados en el punto de mira de Surtrac. Pronto piensan conectar con coches tradicionales a través de señales de radio digitales para optimizar aún más las carreteras.

Calle con semáforo en verde por la noche
Semáforos inteligentes que se comunican con tu coche.
Foto: Getty / Christophe Mathieu / EyeEm

Gestión de aparcamiento basada en sensores

Diseñadores independientes y start-ups conformarán en gran medida el futuro de la movilidad urbana, pero sólo grandes compañías como Siemens, que también están desarrollado soluciones, tienen capacidad para llevarlas al mercado.

Es muy probable que pronto encontremos mejores soluciones para el aparcamiento, la parte más frustrante de la experiencia de la conducción. No sólo como proyectos, sino como sistemas escalables para un centro de ciudad entero.

Dar vueltas para encontrar aparcamiento puede suponer hasta el 40% del tráfico en áreas urbanas densas, un problema que la Integrated Smart Parking Solution de Siemens pretende resolver. El sistema, alimentado por sensores instalados en farolas, genera y analiza datos de aparcamiento en tiempo real, que pueden enviarse a sistemas de navegación instalados en vehículos o teléfonos inteligentes.

Otra ventaja es la modularidad del sistema, que puede ampliarse para ofrecer una amplia variedad de otras soluciones de tráfico usando datos GIS (sistema de información geográfica), por ejemplo, para el trazado de rutas, la gestión de tráfico y paneles informativos y la gestión de iluminación flexible basada en la demanda.

Todas estas innovaciones aportan muchas ventajas, no sólo para los motorizados. Una vez que las ciudades hayan automatizado su gestión de tráfico, pueden pasar a otros importantes desafíos, como más espacios verdes, más arquitectura sostenible e incluso una combinación completa de medios de transporte que sea cómoda para el usuario.