La científica Dr. Joana Breidenbach fundó en 2007 betterplace.org, una plataforma de apoyo digital a proyectos sociales. Miembro del Jurado de smart urban pioneers, en esta entrevista nos explica por qué los concursos son importantes para la escena de los fundadores de Alemania y qué se puede aprender de Berlín.

Señora Breidenbach, usted es antropóloga, ha estudiado la naturaleza humana. ¿Qué explica la creciente atracción que ejercen las ciudades?
Joana Breidenbach: Posiblemente se trate de un movimiento evolutivo. Lo que vemos en las ciudades es la formación de una diversidad, que se juntan personas de los más diferentes ámbitos, que es posible una mayor energía, más creatividad. Muchas personas relacionan sus esperanzas con la vida en la ciudad porque creen que en ella se les abren más perspectivas. A veces, eso se hace realidad, a veces, no.

Usted vive en Berlín. ¿Qué es en su opinión lo que distingue a esta ciudad?
Joana Breidenbach: La diversidad. En ninguna otra ciudad de Alemania me encuentro con tantas personas de orígenes tan distintos. Berlín es un imán para personas para las que ganar dinero no es su prioridad, sino que quieren realizar cosas y dar salida a su potencial. Eso es algo que me encanta.

¿Pueden aprender otras ciudades algo de Berlín?
Joana Breidenbach: Es cierto que ya hay muchos inversores internacionales que están comprando vivienda aquí, pero en comparación con otras metrópolis europeas la ciudad sigue siendo verdaderamente asequible. Eso me gusta mucho. También hay muchas iniciativas que intentan conseguir un tipo de mezcla cultural en el ámbito residencial, entre el uso comercial y el privado, entre mayores y jóvenes, pobres y ricos. En Berlín siempre me encuentro ejemplos de los que puedes decir que las iniciativas han tenido éxito.

Joana Breidenbach y el equipo de betterplace.
Joana Breidenbach y el equipo de betterplace.

Y con este espíritu usted fundó en 2007 betterplace.org.
Joana Breidenbach: Sí, comenzamos como una especie de ebay para proyectos de ayuda. Como una plataforma en la que se presentan iniciativas sociales de todo el mundo y en la que se pueden gestionar las captaciones de fondos. La idea principal es hacer más visibles los proyectos locales de base. Y que a través de Internet la presentación del trabajo social es mucho más participativa y transparente.

¿Cómo se le ocurrió la idea?
Joana Breidenbach: Mi marido y yo hicimos un viaje de cinco meses por el mundo y vimos muchos proyectos de desarrollo locales que nos parecieron estupendos y de los que pensamos que mucha más gente en Alemania debería saber de ellos. Al mismo tiempo, pudimos constatar un gran cansancio y desconfianza frente a las grandes organizaciones de ayuda. Mucha gente se pregunta cuánto dinero llega realmente al proyecto, si de verdad hacen un buen trabajo.

¿Qué ideas se encuentran en betterplace.org?
Joana Breidenbach: Lo interesante es la gran variedad de proyectos. Marcas de captación de fondos establecidas como SOS-Kinderdorf, Unicef y la Cruz Roja utilizan nuestra plataforma, pero también lo hacen una serie de iniciativas sociales muy innovadoras. Por ejemplo, ahí está el proyecto educativo “Die Schlaufüchse” (Los astutos zorros) de Múnich, o iniciativas creadas en el ámbito de los refugiados y que muchas veces necesitan muy poco dinero para llevar al zoo a los niños de un centro de acogida de refugiados una vez al mes.

Usted ha fundado también el think tank betterplace lab. ¿Qué lo diferencia de betterplace?
Joana Breidenbach: betterplace lab es, lo mismo que betterplace.org, parte de la sociedad anónima sin ánimo de lucro gut.org. betterplace lab es un think tank en el que hacemos investigación de tendencias y nos centramos en las innovaciones surgen en la interfaz entre la digitalización y el bienestar común.

Con sus proyectos ha creado siempre un entusiasmo que muchas veces falta en Alemania. ¿Necesitamos más espíritu fundador?
Joana Breidenbach: Creo que sí, aquí Alemania está un poco retrasada. Uno de los motivos es que hay poco dinero para algo así. Por eso creo que los concursos como smart urban pioneers son importantísimos, porque pueden mover mucho precisamente al principio de un proyecto. Cuando los fundadores se han gastado ya sus ahorros, o el de sus padres y su círculo de amigos, los concursos de este tipo son muchas veces el paso siguiente.

Oficina de betterplace
En la oficina berlinesa de betterplace se hacen visibles proyectos sociales de todo el mundo.

“Los concursos son importantes para promover las innovaciones”

Según su experiencia, ¿qué le da el éxito a un proyecto social?
Joana Breidenbach: El factor más importante es el equipo creador. ¿Cuál es el grado de entusiasmo, de competencia, de estar al día de la gente que se involucra al principio del proyecto? ¿Saben escuchar al mercado, descubrir una demanda? A largo plazo deben ser capaces también de seguir desarrollando un producto en línea con el comportamiento del usuario.

¿Necesitamos otras condiciones marco para que la escena de los fundadores de Alemania se recupere?
Joana Breidenbach: Sí, tenemos que desmantelar la burocracia. Si uno se fija con detenimiento en la escena start-up, se puede constatar que los fundadores alemanes ni siquiera pueden utilizar el mercado interior europeo por la gran cantidad de reglamentos diferentes que hay. Y las fundaciones clásicas no suelen apoyar pequeños proyectos como muchos muy buenos que se han postulado en smart urban pioneers. Ahí desearía simplemente mucho más capital para la innovación.

¿Puede smart urban pioneers servir aquí de ejemplo?
Joana Breidenbach: Sí, yo creo que los concursos que no ofrecen, por ejemplo, sólo 1000 euros, sino una ayuda financiera mayor, son un vehículo importante para promover innovaciones. Y smart urban pioneers está ahí para promover un valiente primer paso, con un resultado abierto al principio y que irá tomando forma con el desarrollo del proyecto.

Después de haber visto las solicitudes para smart urban pioneers y de las primeras votaciones: ¿Han satisfecho los proyectos sus expectativas?
Joana Breidenbach: Sí, porque los proyectos han cubierto una bella diversidad: desde festivales para dar vida al espacio urbano, hasta innovaciones que mejoran la calidad de vida de los habitantes de las ciudades. Hay muchos proyectos que espero que lleguen a ser financiados porque los llevan gente muy competente y harán bien a nuestras ciudades con toda seguridad.