Para que en el tráfico urbano del futuro se pueda ir de un sitio a otro cómodamente y sin atascos, hay que replantear la movilidad en las ciudades. Los nuevos protagonistas serán los vehículos eléctricos y autónomos. Lo mismo que la tercera dimensión.

El pronóstico suena más atrevido de lo que en realidad es: en los próximos diez años nuestra forma de movernos por la ciudad y por el campo cambiará más que en los últimos 50 años. Y es que no sólo hay margen de mejora en el motor eléctrico y en el de hidrógeno, también en el aire, en el agua y bajo tierra se pueden aprovechar potenciales para llegar a nuestros destinos de forma más limpia y sostenible.

Una cosa es segura: la variedad de medios de transporte aumenta. Estas ocho visiones de movilidad son nuestra elección, muy subjetiva, para la flota que nos gustaría tener en la próxima década.

smart vision EQ fortwo – el salón autónomo

smart vision EQ en una plaza
Autónomo, eléctrico, conectado: el smart vision EQ fortwo.

¿Una isla de paz en medio del estresante tráfico urbano? Es exactamente así como se ha concebido el smart vision EQ fortwo. El concept eléctrico tiene las icónicas proporciones del smart fortwo, pero apuesta consecuentemente por la conducción autónoma, sin volante ni pedales. En su lugar hay pantallas e incluso ventanas en las que se pueden reproducir contenidos multimedia. Esto hace del smart vision EQ fortwo el vehículo de carsharing ideal para el futuro.

O una zona de descanso personalísima. Por cierto: si quieres saber qué aspecto tiene el corazón de un automóvil autónomo, su forma de pensar y actuar, moovel lab, el think tank interdisciplinario de movilidad de Daimler, lo pone a tu alcance. Equipado con unas gafas de realidad virtual y los datos de sensor correspondientes, se puede conducir el vehículo por un tráfico virtual

smart vision EQ circulando por una carretera
El estudio del diseño puede definir de nuevo la movilidad urbana.
Foto: Daimler AG

Mercedes-Benz F015 – el lujoso coche-salón del futuro

¿Y si el viaje es largo? Aquí es donde el Mercedes-Benz F015 podría entrar en el juego. Con su combinación de pilas de combustible y propulsión por baterías eléctricas circula más de 1.000 kilómetros sin parar, de forma autónoma, por supuesto. Y como nadie tiene que sentarse al volante, el amplio interior se ha diseñado como un elegante salón, con sillones de cuero giratorios y madera cálida en contraste con el metal y el vidrio. Una carrocería de alta resistencia aporta además la protección óptima para los ocupantes.

La limusina autónoma Mercedes-Benz F015
Un milagro en materia de autonomía: el Mercedes-Benz F015.
Imagen: Daimler AG

Cyclotron – una bicicleta única

¿Radios? ¿Bujes? ¿Ruedas pinchadas? Cosas del pasado. Con la Cyclotron hay que pedalear todavía, pero gracias a su transmisión de fuerza futurista, las llantas y las ruedas de plástico macizo parecen rodar ingrávidas. Los detalles luminosos, como en la película «Tron: El legado», tienen un aspecto fantástico y aumentan la seguridad, lo mismo que las marcas de carril de luz láser que la Cyclotron proyecta sobre la carretera. Los primeros ejemplares de la bicicleta del futuro se entregarán en abril de 2018. Ya se pueden reservar a precios desde 1.400 dólares US.

Mercedes-Benz Vision Van – entrega de mercancías de forma inteligente

Cada vez se compran más mercancías online, una tendencia que con toda seguridad irá en aumento. La eficiencia en los repartos adquiere la mayor importancia, para poder realizarlos con la menor cantidad de vehículos posible. Por ese motivo, la Mercedes-Benz Vision Van eléctrica se ha concebido como parte de una cadena de reparto completamente conectada: en función de las rutas de reparto, que se optimizan por ordenador diariamente, el espacio de carga se equipa con sistemas de estanterías automatizados.

En el destino de la entrega, el conductor sólo tiene que recoger el paquete por la abertura de salida del vehículo y llevarlo hasta la puerta de la casa del destinatario. O también puede utilizar uno de los dos drones de entega que lleva a bordo.

Visión del futuro de Mercedes-Benz Vision Van
Diseño integral con drones propios.
Imagen: Daimler AG
Vision Van en la carretera
La Mercedes-Benz Vision Van: totalmente conectada para optimizar los repartos.
Imagen: Daimler AG

Mercedes-Benz Future Bus – ojos mágicos para ayudar al conductor

Peatones, ciclistas, carriles bloqueados, cambios de carril repentinos… y encima teniendo que cumplir el horario. Conducir un autobús urbano en las calles estrechas y atestadas de las grandes ciudades es un trabajo mental realmente duro. El Mercedes-Benz Future Bus quiere echar una mano al conductor: con ayuda de varios sistemas de radar, GPS y una docena de cámaras es capaz de circular de forma autónoma con una exactitud milimétrica.

Detecta los obstáculos en la calzada y atraviesa con seguridad cruces de semáforos y túneles. Su tecnología previsora hace el desplazamiento más eficiente y, al mismo tiempo, más suave y agradable.

Una mujer se baja de un Mercedes-Benz Future Bus
El futuro del transporte regular.
Foto: Daimler AG
Pasajeros en el autobús del futuro
Viajar relajados en el Mercedes-Benz Future Bus.
Imagen: Daimler AG

Seabubbles – para escapar de los atascos por el agua

Cada vez hay más tráfico, es hora de tantear también posibilidades de movimiento que hasta ahora no se habían tratado con la debida atención. En ciudades como París, Praga o Londres, una de esas posibilidades podrían ser los botes autónomos de propulsión eléctrica, como los que el antiguo regatista de categoría mundial Alain Thebault quiere llevar a los ríos de las metrópolis. Sus Seabubbles eléctricos se deslizan en su desplazamiento sobre los llamados Hydrofoils, pequeñas superficies alares fijadas al casco del bote. Se cargan directamente en los embarcaderos, con energía solar. Su uso a gran escala podría llegar muy pronto, ya que Thebault ha probado un prototipo en 2017 en el Sena.

Modelo de taxi acuático
Una visión para el tráfico fluvial urbano.
Imagen: Seabubbles
Personas probando el taxi acuático SeaBubbles
Los Hydrofoils levantan el vehículo de la superficie del agua.
Foto: Seabubbles

Hyperloop – en el vacío subterráneo

Más rápido que en avión y más barato que el tren, así deben ser los viajes en el Hyperloop. Para conseguirlo, las cápsulas de pasajeros acelerarán hacia su destino a través de tubos subterráneos, flotando sobre bolsas de aire y rodeadas de depresión para reducir al mínimo la resistencia del aire. Los pioneros de esta tecnología auguran velocidades de viaje que superarán con creces los 1.000 kilómetros por hora. El fundador de Virgin Richard Branson ve el Hyperloop de momento en una fase temprana de comercialización. Y Branson debe saber de qué habla, ya que acaba de incorporarse con su Virgin Group a la empresa estadounidense «Hyperloop One», que actualmente desarrolla y ensaya las primeras cápsulas no tripuladas.

El tren del futuro: Hyperloop
El Hyperloop: viajar a más de 1.000 km/h.
Imagen: PriestmanGoode
El Hyperloop saliendo de un túnel
El pionero Richard Branson invierte en la visión.
Imagen: PriestmanGoode

Volocopter – al trabajo por el aire

La enorme inmensidad del cielo podría contribuir de manera muy importante a solucionar los problemas de tráfico de las metrópolis en el futuro. Una herramienta para trasladar una parte del tráfico de las grandes ciudades al aire es el Volocopter. El helicóptero multi-rotor, autónomo, con propulsión eléctrica y despegue vertical ha sido desarrollado por la empresa E-Volo, de la región alemana de Baden. Este vehículo aéreo ha superado su vuelo inaugural en 2017 en Dubai. Y en esta ciudad se quiere utilizar el Volocopter a partir de 2021 como medio de transporte regular. Este innovador vehículo puede transportar dos personas, lo que lo hace perfecto para el camino al trabajo. O al restaurante, si éste dispone de la plataforma de aterrizaje correspondiente.

Velocopter en el cielo de una ciudad
En 2021 el tráfico urbano podría conquistar el aire.
Imagen: Volocopter
Un hombre mira un Volocopter por la ventana
El Volocopter abre nuevas posibilidades.
Imagen: Volocopter