El artista británico Luke Jerram ha instalado pianos reacondicionados en varias ciudades de todo el mundo y ha cambiado la forma con la que interactuamos con nuestros conciudadanos anónimos, sean éstos niños de escuela… o la mismísima Alicia Keys.

Si llegas a Londres con el Enlace ferroviario del Eurotúnel, tu punto de entrada a la ciudad será la grandiosamente saneada Estación Internacional de St. Pancras. Hasta hace 10 años la menos usada de las grandes terminales ferroviarias de Londres, esta victoriana catedral de los viajes está ahora llena de viajeros con ganas de gastarse el dinero en las muchas tiendas exclusivas que hay en la estación. Pero si te paras un momento a escuchar – y no a mirar – percibirás algo distinto: el sonido de un piano.

No escucharás una música insulsa invitándote a gastar más a través de unos altavoces, sino un instrumento real tocado por una personal real. Una naturaleza aleatoria – un minuto de Beethoven para pasar a rock ’n’ roll de los años 50 – nos recuerda que los momentos de belleza se pueden encontrar en los lugares más insospechados.

El piano de St. Pancras forma parte de un proyecto artístico en constante evolución que se llama “Play Me, I’m Yours”, Tócame, Soy Tuyo. En 2008, el artista británico Luke Jerram empezó a instalar pianos en espacios públicos de ciudades de todo el mundo (el primero fue en Birmingham) invitando a la gente a que se sentaran y los tocaran. El efecto es sorprendente. En Londres o en Melbourne, en Génova o en Estocolmo: el sonido de las teclas reúne a la gente y le hace – por una vez – desviar su atención de los smartphones.

Pareja tocando el street piano en Melbourne
El proyecto Play Me, I’m Yours fue creado por el artista británico Luke Jerram.
Foto: The Great Imposter

“Un piano es una excelente puerta de comunicación”

“La idea de Play Me, I’m Yours me vino estando en mi lavandería de siempre,” cuenta Luke. “Todos los fines de semana se encontraba allí la misma gente, pero nadie hablaba con los otros. De repente pensé que debía de haber cientos de estas comunidades invisibles, personas que pasan su tiempo juntas regularmente, pero en silencio. Colocar un piano en el espacio fue mi solución a este problema, pues serviría de catalizador de la conversación y supondría un cambio en la dinámica de un espacio”.

Estos pianos no son nuevos, sino desechados por personas que cambiaron a los teclados electrónicos. Luke recoge los instrumentos, los reacondiciona y se encarga de que sean instalados en una nueva ciudad como parte del proyecto Play Me, I’m Yours.

Una vez que el instrumento está instalado en su sitio, los músicos – que posiblemente no hayan tenido la posibilidad de exhibir sus habilidades – no tardan en aparecer y tocar. De repente los espacios públicos se transforman cuando la gente es acompañada por una música inesperada durante sus actividades mundanas. Comprar un sándwich o caminar a la farmacia se convierten en algo mágico.

Foto: Gael
Foto: Luke Jerram
Foto: Luke Jerram

Alicia Keys y Jamie Cullum han participado en el proyecto

“En todos los sitios en los que presentamos el proyecto, la gente lo entiende de inmediato,” dice Luke. “Sólo quieren tocar o escuchar y esas barreras sociales comienzan a derrumbarse; la gente empieza a charlar con extraños y a hacer nuevos amigos. Este proyecto cambia el modo en el que la gente interactúa con los demás en una ciudad”.

Aunque el objetivo del trabajo es conseguir que la gente normal se siente y toque, algunos músicos bien conocidos lo han probado también. Alicia Keys participó en Nueva York mientras que Jamie Cullum viajó a Francia para tocar en público – una experiencia que le resultó especialmente emotiva.

“El concepto es tan simple que saca lo mejor de la gente”, dice el cantante y compositor británico. “Nos recuerda las extrañas y bellas cosas que nos pueden pasar cada día de nuestras vidas. Una de las experiencias más memorables de mi vida fue tocar junto al Sacre Coeur de París, en un piano vertical, ante unos cientos de personas”.

Aunque uno de los efectos secundarios agradables del proyecto haya sido separar a la gente de sus smartphones durante unos momentos, el hecho de que en cada bolsillo se encuentre una cámara de vídeo ha hecho posible que algunas inolvidables interpretaciones se hayan puesto online para que las pueda ver todo el mundo.

Foto: Gino Gasparillo
Foto: Luke Jerram
Foto: Luke Jerram
Foto: Caio Buni

800.000 reproducciones online del vídeo de Santiago

“Mi vídeo favorito es el de este hombre sin techo de Santiago de Chile, un ex-pianista que vuelve a florecer cuando introduce de nuevo las manos en un piano”, dice Luke Jerram. “Creo que es fantástico que 800.000 personas de todo el mundo hayan compartido este encuentro, y no sólo aquéllas que estaban junto al piano en ese momento”.

Entrando ahora en su octavo año de existencia, el proyecto no muestra signo alguno de cansancio, con nuevas ciudades que se incorporan a él y proyectos derivados que amplían su concepto. Para Luke, el proyecto ha ido más allá del arte para convertirse en algo más profundo.

“El proyecto derriba barreras sociales. He visto a señoras mayores enseñando a tocar a jóvenes adolescentes a quienes acababan de conocer. He visto a un hombre sin techo tocando un piano rodeado de hombres de negocios que bailaban y aplaudían. Mucha gente ha terminado casándose como resultado del proyecto y ha cambiado la vida de muchas personas”.

Y si te encuentras próximamente con un piano vertical en la esquina de tu calle, a ti te podría pasar lo mismo.

Play me I'm yours Colorful street pianos
Más de 1.400 pianos se han instalado ya en 50 ciudades de todo el mundo.
Foto: Luke Jerram

Para más información sobre el proyecto, visita su página web.