Con el concurso público Réinventer Paris, la alcaldesa Anne Hidalgo quiere revolucionar la metrópolis francesa desde abajo. En la segunda edición de esta licitación se trata sobre todo de la revitalización de superficies subterráneas abandonadas.

En la planificación urbana de París se puede leer perfectamente el espíritu dominante de cada época. En el siglo XVII, el Rey Sol Luis XIV odiaba la caótica y mugrienta capital, quería gobernar su reino desde fuera y decidió de inmediato construir su residencia en Versailles.

En el siglo XIX, el autoproclamado emperador Napoleón III soñaba con un París moderno, grandioso y ordenado, con boulevares kilométricos e impresionantes bloques de viviendas con mucho arabesco, tal y como correspondía al bon goût de entonces. A la población afectada nunca se le preguntó y tuvo que dejar paso al progreso imperialista sin quejarse.

La alcaldesa de París Anne Hidalgo quiere reinventar París. Su palabra mágica para hacerlo es crowdsourcing – cofinanciación privada.

Ya en la primera edición de Réinventer Paris, que Hidalgo promovió nada más ser elegida en 2014, la ciudad y sus socios seleccionaron 23 prestigiosos objetos que había que revitalizar con ideas vanguardistas.

Tejados verdes en los edificios
París se reinventa – en el marco de una licitación pública.
Imagen: Atelier Teisseire

La visión de una «ciudad cordial»

El lema de la segunda fase del concurso es: «¡Bajo las aceras está el futuro!». Ahora se trata de explorar los «secretos subterráneos de París» y darles una nueva vida. Cualquiera puede participar, la única condición es que cada equipo que se presente abarque distintas especialidades y que pueda financiar el proyecto que proponga.

Pero el que tan sólo disponga de una buena idea puede dirigirse al área de encuentros, creada para entrar en contacto con personas o entidades con intereses similares, ya sean startups, asociaciones, inversores, empresas, colectivos o artistas.

Proyecto L'air Nouveau de Paris
El naturalismo oriental se encuentra con el cristal y el acero.
Imagen: Planning Korea

Los criterios por los que se eligen los proyectos se inscriben en la visión de Hidalgo de una «ciudad cordial que involucre a todos los ciudadanos» – que además sean innovadores y respetuosos con el medio ambiente es algo que se da por supuesto.

«Con esta visión», dice la alcaldesa, «rechazamos conservar París en gelatina por pura nostalgia, lo mismo que estamos en contra de la tendencia actual a la estandarización. Abriendo nuevas posibilidades y proclamando revoluciones urbanas, medioambientales y democráticas diseñaremos la ciudad de mañana: un lugar abierto, permeable, vibrante y radiante.»

Diseño elegante en L’air Nouveau de Paris
Una propuesta de diseño: L’air Nouveau de Paris por dentro.
Imagen: Planning Korea

Diversidad con componente social

¿Qué significa esto en la práctica? El Immeuble Morland, un edificio de oficinas de los años sesenta, es uno de los proyectos modelo de Réinventer Paris.

Bajo la dirección del arquitecto estrella David Chipperfield, en esta construcción funcional se deben alojar no sólo un hotel y un restaurante de lujo, sino también un albergue juvenil, una empresa de agricultura urbana, el centro cultural Paris Art Lab, una startup para edificios inteligentes, un mercado de alimentos, una tienda de bicicletas, un espacio de coworking y mucho más.

Junto a todo ello – y ésta fue la única condición impuesta por la ciudad – en esta magnífica construcción se deberá construir una guardería de 66 plazas y crear 5.000 m2 de espacio social habitable.

Edificio de oficinas Immeuble Morland de París
El Immeuble Morland se transforma bajo la dirección del arquitecto estrella David Chipperfield.
Imagen: bloomimages

Inspiración subterránea

¿Y qué tiene que ofrecer la ciudad por debajo de la tierra? Una variada selección de 34 lugares, empezando por un túnel de carretera abandonado debajo del Pont Neuf, un pasaje comercial huérfano en el más bello estilo Belle Époque, la estación de metro abandonada Croix Rouge y una central transformadora estilo Art-Déco con un sótano que tiene una bóveda gigantesca y una nave central de 25 metros de altura llena de luz.

Las ideas están en ebullición y son de todo tipo: desde un club y escenarios de acceso gratuito para artistas urbanos («slameurs et beat-makers»), hasta puntos de refugio para minorías discriminadas.

También abundan las ideas comerciales: centros de logística subterráneos, espacios de coworking y aceleradores de startups se encuentran entre las propuestas. En todos los casos, Hidalgo quiere – lo mismo que con Immeuble Morland – que no se olvide la construcción de vivienda social.

El que esté preocupado porque con tanta innovación las tradiciones francesas puedan caer en el olvido, puede alegrarse con la propuesta de la empresa de manjares y delicias Nouveaux Fromagers, que desea construir en una bóveda subterránea un museo del queso y una bodega de degustación. De este modo, París podrá seguir dando prueba de su buen gusto también en el futuro y permanecer fiel a sí misma.

Más información sobre Réinventer Paris aquí.