Muy pronto podrían cruzarse botes de diseño por un río de tu ciudad para un transporte urbano rápido y sin complicaciones. Un profesional de la vela y otro del surf han desarrollado los SeaBubbles – taxis acuáticos respetuosos con el medio ambiente para el tráfico urbano. Se probarán por primera vez en París.

En una pequeña cápsula por el río – ¿podremos abrir pronto nuestras vías navegables para el tráfico urbano diario?

Un antiguo surfista de categoría mundial y un profesional de la vela creen firmemente en ello. El sueco Anders Bringdal y su colega francés Alain Thébault dirigen el proyecto «SeaBubbles».

Su objetivo declarado: establecer pequeños botes de cuatro metros de eslora y dos de manga para el transporte público regular – propulsados por corriente ecológica generada localmente en ríos como el Sena o el Támesis. Una especie de taxi acuático que los pasajeros podrán pedir mediante una app.

Tres hombres navegan en un taxi acuático SeaBubbles
Un prototipo anterior se desliza por el agua.

«La verdad es que la idea existe sólo porque las hijas de Alain le dijeron que con sus conocimientos podía hacer algo que tuviera sentido.» Anders Bringdal se ríe mientras lo cuenta.

Bringdal y Thébault se conocen de los deportes acuáticos. Bringdal formaba parte de la tripulación del velero «Hydroptère», con el que este ex profesional de la vela estableció varios récords de velocidad sobre el agua en el año 2009.

Prototipo de un taxi acuático futurista
Éste es el aspecto futurista que podrían tener los taxis acuáticos.

Taxis acuáticos en el Sena

El yate navegaba entonces por el mar a velocidades punta de más de 100 kilómetros por hora. Esto era posible gracias a una técnica que hace a los SeaBubbles rápidos y eficientes: pequeñas superficies alares fijadas al casco, los así llamados hydrofoils, dan impulso al vehículo cuando éste aumenta su velocidad y lo levantan casi por completo del agua. El resultado es un desplazamiento más eficiente gracias a la menor fricción.

Sin embargo, los SeaBubbles no podrán moverse tan rápido como los veleros en las grandes regatas. Por motivos de construcción, estos vehículos no pueden superar los 50 kilómetros por hora. En el Sena, por ejemplo, existe un límite de velocidad de diez nudos por hora, lo que se corresponde con 18 kilómetros por hora aproximadamente.

Después de las primeras pruebas con modelos y prototipos, los creadores de SeaBubbles quieren presentar al público su «burbuja acuática» este verano en el Sena. Su objetivo es tener para 2018 una flota de SeaBubbles con servicio regular en París.

Tecnología aeroespacial sobre el agua

«La legislación vigente exige que en el Sena los vehículos lleven un chófer a bordo, pero nuestros taxis acuáticos se han desarrollado de modo que también puedan navegar de forma autónoma», explica Bringdal.

En el desarrollo participa también el constructor del yate de los récords de Thébault, lo que ha permitido disponer del valioso asesoramiento de antiguos ingenieros aeroespaciales. Y que SeaBubbles no es un proyecto de garaje lo demuestra también el hecho de que el antiguo jefe de Airbus, Philippe Camus, esté también involucrado.

Un hombre navega por un río en un taxi acuático
SeaBubbles: hacia el futuro por vía acuática.

«Nuestros nombres nos han abierto muchas puertas, sin duda», recuerda Bringdal. Hasta finales de año se presentarán los SeaBubbles en otras ciudades como Moscú, Londres y Nueva York.

«En el Hudson River la corriente es tan fuerte que podemos generar toda la energía para los vehículos desde los mismos embarcaderos» explica un Bringdal entusiasmado y añade: «Es sumamente satisfactorio trabajar en algo que no es sólo un juguete, sino que tiene sentido de verdad.»

Visita el sitio web de SeaBubbles o sigue su proyecto en Facebook.