Con el nuevo servicio smart «ready to share», smart crea una nueva definición del carsharing: a partir de ahora, el smart podrá compartirse cómodamente con amigos, conocidos y vecinos.

Freelancers conversan en un espacio de coworking
Comparte tu smart con amigos.

Todo propietario de un coche en la ciudad lo sabe: si no se utiliza, el vehículo deja de ser algo práctico. Además, los conceptos actuales de carsharing como car2go permiten a los habitantes de las ciudades el uso flexible de los coches sin necesidad de comprometerse a largo plazo.

¿Pero qué ocurre con aquéllos que no quieren o no pueden prescindir del coche propio? Con smart «ready to share» smart presenta un enfoque totalmente nuevo que podría redefinir de raíz el concepto del carsharing.

smart «ready to share» permite a los propietarios de smart compartir con otras personas su vehículo y costes asociados de forma sencilla y segura mediante un smartphone. Las opciones de la aplicación son muy versátiles, la tecnología que se esconde detrás procede del acreditado sistema de carsharing car2go.

smart ready to share te permite compartir de manera flexible tu propio smart

Con el nuevo servicio, el propietario del smart puede usarlo como si fuera su propia vivienda. Se puede hacer llegar una llave virtual vía smartphone a amigos y familiares para que éstos dispongan de acceso al coche cuando el dueño no lo necesite y desee reducir los gastos corrientes asociados.

El principio de compartir, la sharing economy, es el impulsor que subyace detrás de smart «ready to share».

ready to share: vista de smartphone
Las reservas se gestionan mediante una app.
Un hombre recoge un smart con smart «ready to share»
Arranque del motor del smart

«La nueva cultura de compartir es una forma de ahorrar recursos, es ecológica y sostenible y hace tiempo que ha llegado al coche», dice la jefa de smart Dr. Annette Winkler.

«Con el servicio de carsharing privado smart ‘ready to share’ contribuimos a mejorar la calidad de la vida urbana. Lo que estamos lanzando aquí no es ni más ni menos que el Airbnb del sector del automóvil.»

Una técnica fiable para un servicio transparente

smart «ready to share» funciona con la misma técnica que smart «ready to drop». Los conductores de smart pueden equipar su coche con una connectivity box (desde hoy mismo, primero en fase beta en las ciudades alemanas de Berlín, Hamburgo, Stuttgart, Colonia y Bonn).

Gracias a ella, el coche se puede abrir con ayuda de un smartphone que permite el acceso a los usuarios autorizados. Entre éstos pueden encontrarse el cartero, que va a entregar un pedido online en el coche, o también amigos y conocidos que podrán utilizarlo para sus propios asuntos.

El propietario o propietaria del vehículo tiene un control completo de cuándo, a quién y durante cuánto tiempo desea poner a disposición su coche.

El nuevo servicio smart ready to share en un iPhone
El smart se devuelve en una homezone definida.

smart ready to share: eficiente y sencillo

La app hace al mismo tiempo las veces de una especie de libro de ruta digital. El propietario dispone siempre de una retrospectiva de quién ha utilizado el coche y cuándo. smart «ready to share» es por tanto interesante para autónomos y empresarios que utilicen su smart profesionalmente y que deseen alquilar su coche fuera de las horas de trabajo.

El propietario del smart define la así llamada Homezone en la que se recoge y se devuelve el coche, una opción práctica para gestionar el parque móvil propio de una forma más eficiente y económica.

Tres personas se reúnen alrededor del smart ready to share
Utiliza tu smart con tus amigos – para una movilidad flexible.

smart «ready to share» amplía la cartera de productos «ready to» de smart con un importante servicio nuevo, tras smart «ready to park+», smart «ready to rent» y smart «ready to drop».

Y smart lab, el think tank interno de la marca, ha creado otro innovador enfoque para utilizar los vehículos de forma más eficiente e inteligente en el entorno urbano.

Bajo el lema «Sharing is caring», este concepto vanguardista hace una contribución sostenible al entorno vital contemporáneo. Después de todo, sabemos que tener un coche en la ciudad tiene sentido sólo si se va a utilizar.