Con el juego de realidad mixta smart urban golf los ciudadanos se convierten en golfistas. ¿La equipación? Un smartphone. En cuatro torneos celebrados en las ciudades suizas de Basilea, Zúrich, Ginebra y Lugano, cientos de participantes han puesto a prueba su destreza con la esperanza de ganar un smart fortwo. smart magazine estuvo en el de Zúrich.

El lago de Zúrich destellea bajo el sol, el cielo presenta un color azul profundo y las temperaturas son cálidas. Las condiciones perfectas para un partido de golf. Pero en vez de buscar toda mi equipación y la tarjeta de socio del club de golf, me descargo simplemente una app y me pongo en camino hacia un torneo de golf. ¿Cómo? La solución se llama Mixed Reality o realidad mixta, una tendencia mundial desde la aparición de Pokémon Go. La app smart urban golf convierte un smartphone en un palo de golf. Vía Facebook me inscribo en uno de los cuatro torneos, el de Zúrich.

App smart urban golf
Un golfista urbano no necesita ni equipaciones pesadas ni caras membresías – un smartphone, la app smart urban golf y a por el primer hoyo.

De diseño atractivo, esta app desarrollada por el pionero de los juegos de Suiza Matthias Sala, promete la vinculación del entorno real con una experiencia de juego digital. Urban Golf combina bien con smart. Marcel Guerry, CEO de Mercedes-Benz Suiza explica: «Con la app smart urban golf queremos ofrecer a los ciudadanos la posibilidad de redescubrir su casa de una forma entretenida y llevar alegría a las ciudades suizas de una forma innovadora».

Antes de empezar consulto el tutorial de la app. En él se ve un plano del centro de Zúrich. En distintos puntos hay banderitas de color rosa – son los nueve hoyos que hay que jugar durante el torneo: fuentes, zonas verdes, torres y plazas. Pero primero pruebo los cuatro hoyos que el tutorial ofrece para ejercitarse. Cuando los selecciono, me tengo que posicionar en un ángulo de 90 grados respecto al destino. Para que el golpe salga bien, puedo ajustar la intensidad del mismo y el tipo de palo a utilizar. Wedge o Driver – como en el golf de verdad. Abrir las piernas, sujetar el smarphone en la mano, pulsar el botón y soltarlo durante el golpe. Con la función Driving Range puedo practicar mejor el manejo del palo virtual. La gente sonríe al verme mover así el teléfono en el aire.

Plano de los distintos hoyos del torneo smart urban golf
Nueve son los hoyos que hay que jugar en el centro de Zúrich.

Sobre las 18 horas llego a la avenida Gessnerallee, cerca de la estación principal de Zúrich. Bajo el sol brillan varios smart equipados con sistemas de sonido JBL. En una pantalla grande se ve el plano del centro de la ciudad. Una cuenta atrás indica los minutos que faltan. Inicio mi app y así empieza el torneo. Los equipos están repartidos por toda la ciudad. Para el primer hoyo en la calle Bahnhofstrasse necesito sólo dos golpes. La suerte del principiante, sin duda, ya que mi siguiente bola virtual aterriza entre dos edificios. Me encuentro ahora en la concurrida Bahnhofstrasse y me abro camino entre la multitud de gente sin dejar de mirar la pantalla del teléfono. Cuando tomo impulso para el golpe siguiente, mi teléfono pasa rozando a dos señoras mayores y recojo miradas de desaprobación.

Por el camino conozco a Jens Bettschart, un chico de Suiza que juega solo. «Primero me he tenido que acostumbrar a lanzar mis golpes entre toda la gente. Paro los que no saben de qué va, debe parecer gracioso», se ríe. «Durante el juego estoy descubriendo edificios y rincones de Zúrich que no conocía, ¡es sorprendente!»

Golfista urbano
Volver a conocer la ciudad: con smart urban golf.

En la concurrida plaza de Paradeplatz se puede identificar rápidamente a otros jugadores del torneo: mirando al smartphone, powerbank en el bolsillo, intercambiando consejos. ¿Debería cambiar el palo para esta distancia? ¿Cuántos hoyos has jugado ya? ¿Cómo consigo golpes extra? ¿Te queda pila? La gente se sonríe. Parece una sociedad secreta entre todos los transeúntes normales. Hecho un vistazo rápido a la clasificación – posición afianzada en el centro, 1.34.00 hasta el final del partido, mi pila recargable está al 27 %.

Hombres en Zúrich
Los participantes del torneo pueblan las calles.
Con el smartphone se juega al golf
Concentración, tomar impulso y golpear.

A mi lado aparece un joven con gafas de concha en bicicleta. Can Sarac, de la ciudad de Schlieren, explica: «Durante la primera hora del torneo he ido a pie, pero luego he decidido espontáneamente alquilar una bicicleta. No por el tiempo, sino por conseguir antes los golpes extra». Le encanta la dinámica de grupo que se ha desarrollado entre los jugadores durante el torneo. Can juega mucho Pokémon Go: «Pero urban golf es mucho más divertido – los golpes requieren actividad corporal». Acompaño a Can durante un rato, mi bola queda en su misma dirección. En la estación de Selnau me encuentro con el siguiente grupo de golfistas urbanos.

Centro de Zúrich con golfistas urbanos
Una ciudad en la fiebre del golf.
Dos hombres dándose una palmada
Dos hombres dándose una palmada
Participantes del smart urban golf

Silvan Rois, un chico de Baden, se muestra especialmente comprometido. En un semáforo grita: «¡Eh, necesito golpes extra!» Éstos se consiguen en smart urban golf cuando un smart de los organizadores del juego pasa al lado de los jugadores y reparte puntos mediante una transmisión. Silvan me explica efusivo: «¡Hoy el tiempo es estupendo – la gente está de buen humor! Todos los jugadores que he encontrado se ayudan entre ellos con consejos y trucos o con una carga breve de la pila. Un torneo justo».

Golfistas urbanos en el smart urban golf en Zúrich
Jugar en el parque: Cliff, el perro de Quintus, posterior vencedor del torneo, se lo había imaginado de otra manera.

Continúo mi recorrido sin perder de vista el estado de mi pila recargable. Entretanto parece que la mitad del centro de Zúrich está jugando al golf. Según la clasificación, hay unos 250 jugadores participando. En las calles, en las zonas verdes, junto a estatuas, en cafés – por todos lados hay gente realizando movimientos, con mayor o menor elegancia, para lanzar sus golpes. Me adelanta una chica camino de su siguiente hoyo, la acompaño un rato. «El partido de golf de hoy me está resultando superemocionante porque durante un buen rato he ido la primera», cuenta Nathalie Moser. Pese a ello, lo que ella buscaba era una experiencia en la ciudad. «Camino por calles nuevas y tengo la sensación de haber conseguido algo». Cree que moverse jugando con una app por la ciudad es un fenómeno divertido.

El sol de la tarde impregna las casas de una luz color naranja. Queda media hora para que termine el torneo. He bajado más en la clasificación. Intentar batir al líder es ya imposible: él ha necesitado 23 golpes para jugar los nueve hoyos. Vuelvo despacio al punto de partida en la Gessnerallee. Muchos jugadores rodean ya el escenario. Entonces se da a conocer al feliz ganador: Quintus Dienst de Zúrich ha ganado un smart fortwo nuevo. Este hombre grande se acerca dando saltos de júbilo. Bajo el brazo lleva un perrito. «¡He estado divirtiéndome un día y he ganado un coche! No me lo creo», celebra Quintus. «Mi perro Cliff ha sido mi caddy personal y mi talismán», bromea. ¿Cómo consiguió ganar a los demás? «Esta mañana he practicado un poco con la app en un parque. Todo lo demás ha sido mucha suerte y un poco de concentración». Quintus se sienta entonces al volante, irradia felicidad. «Me alegro muchísimo. ¡Este smart es el primer coche que tengo!»

El ganador del torneo smart urban golf
En Zúrich ganó Quintus Dienst y se llevó un smart fortwo nuevo.
El ganador de smart urban golf sobre el escenario
El ganador jugó los nueve hoyos con tan sólo 23 golpes.
El vencedor del smart urban golf hablando
El perro Cliff trajo suerte a su dueño.
El ganador de smart urban golf con su nuevo smart fortwo
El primer coche para el vencedor del smart urban golf en Zúrich: un smart fortwo.