La red de huertos urbanos Sole Food Farms en Vancouver suministra a la ciudad alimentos de calidad aplicando la justicia social. Los huertos proporcionan trabajo y formación a residentes desfavorecidos dando utilidad al mismo tiempo a terrenos desocupados de la ciudad.

Para hacer frente a los numerosos desafíos que supone cultivar en un entorno urbano, Sole Food ha desarrollado un sistema de mesas de cultivo elevadas y portátiles que puede ser trasladado. Esto no solo protege a las plantas de los terrenos contaminados, sino que también permite una máxima movilidad de la ubicación del proyecto.

“Nos enfrentamos a nuevas exigencias en el entorno del mercado de la vivienda de Vancouver. Todo nuestro proyecto está basado en la idea de que estos huertos deben ser trasladables”, comenta Lissa Goldstein, directora de operaciones. A menudo se tardan años en iniciar proyectos de desarrollo urbano, y esto ha permitido a Sole Food aprovechar espacios infrautilizados de Vancouver.

Actualmente están cultivando sobre una superficie de más de 16 000 m2 de tierra, repartidos en cuatro emplazamientos en el Eastside de la ciudad.

Cultivando el cambio desde dentro

Además de replantear el uso de tierra infrautilizada, Sole Food también encara un mercado laboral infraexplotado, contratando a miembros de la comunidad que podrían parecer inadecuados para otros trabajos. “Nuestro compromiso es proporcionar empleo a aquellos que se encuentran con dificultades. Esto supone ser capaz de ofrecer un entorno de trabajo flexible en un vecindario accesible”, afirma Goldstein. Muchos residentes están muy familiarizados con Sole Food Farms y la mayor parte de su empleo viene del boca a boca.

Sean Dory, cofundador, tiene una larga trayectoria en el Downtown Eastside de Vancouver y fue anteriormente director de proyectos de otra empresa social. En colaboración con el experto agrícola Michael Ableman, han sido capaces de llevar este modelo de empresa social a un programa de agricultura urbana.

El proyecto se encuentra ahora en su séptima temporada de cultivo desde su presentación en 2009. Aunque actualmente hay muchas otras iniciativas de agricultura urbana en Vancouver, es específicamente la misión social de Sole Food Farms la que hace que el proyecto destaque sobre el resto.

Como la empresa subraya el vínculo intrínseco entre bienestar social y medioambiental, la ciudad de Vancouver ha apoyado activamente a Sole Foods y sus iniciativas.

Nuevos espacios, nuevos proyectos

Sole Food Farms alquila actualmente dos de sus emplazamientos directamente de la ciudad de Vancouver. En uno de estos lugares, y durante los últimos tres años, el director de Sole Food, Michael Ableman, ha trabajado en su apasionante proyecto: un huerto con más de 500 árboles frutales.

La ciudad anunció recientemente planes para convertir entre 750 y algo más de 900 m2 de un total de 2600 m2 de la parcela en un ensayo de vivienda asequible. Sin embargo, la ciudad está muy interesada en mantener el huerto-jardín junto con las nuevas viviendas.

“Una comunidad no consiste únicamente en unas pocas casas modulares dejadas caer en un lugar”, puntualiza Ableman. “Una comunidad implica todo tipo de cosas, entre las cuales no son de menor importancia el tener algún parecido con un entorno natural, la comida, el empleo; todo esto”. Debido al creciente problema del mercado de la vivienda en Vancouver, el terreno urbano no usado se está convirtiendo en un bien codiciado.

“Estamos mucho más centrados en la estabilización de emplazamientos y la reconstrucción”, dice Goldstein. “En lugar de expandirnos, estamos intentando hacer buen uso de lo que tenemos”.

Aunque Sole Food Farms ha conseguido luz verde para que el huerto-jardín permanezca en su ubicación actual, su emplazamiento principal deberá trasladarse en 2017 debido al desmontaje de viaductos de la ciudad. Por ahora se desconoce su nuevo destino.

Sole Food Farms trabaja en estos momentos directamente con la ciudad de Vancouver para encontrar posibles espacios para su proyecto.

Perfil urbano de Vancouver
La misión de Sole Food coincide totalmente con los objetivos del plan de acción Greenest City 2020 de Vancouver.
Foto: Michael Ableman

Conseguir objetivos para una ciudad más verde

Desde 2011, la ciudad de Vancouver ha estado trabajando en su plan de acción Greenest City 2020, un ambicioso conjunto de objetivos establecidos para hacer de Vancouver la ciudad más verde del mundo en 2020.

El plan de acción incluye varios objetivos específicos relacionados con la comida local, como incrementar el número de huertos y cultivos urbanos, así como crear vínculos entre comida, salud y pobreza.

Como la misión de Sole Food coincide totalmente con los objetivos de Greenest City, los huertos han tenido el apoyo constante del alcalde de Vancouver, Gregor Robertson. El alcalde es conocido por su interés en las iniciativas verdes y ha desempeñado un papel importante en la fundación del plan de acción Greenest City 2020.

Cuando enseña la ciudad de Vancouver a visitantes, el alcalde hace frecuentemente una parada en Sole Food para mostrar cómo están contribuyendo a los objetivos de 2020. Robertson aprecia especialmente la capacidad de los huertos para dar nuevos usos a terreno libre mientras estimulan también la economía local: “Sole Food en particular reúne al mismo tiempo varias de estas cosas, creando trabajos en la ciudad, creando alimentos saludables locales y haciéndolo de una manera innovadora”.

Empleados de Sole Food trabajando en el huerto
Sole Food está en su séptima temporada de cultivo.
Foto: Sole Food

Las imágenes seleccionadas han sido extraídas del libro Street Farm de Michael Ableman y se usan con permiso del editor (Chelsea Green Publishing, 2016).